sábado, 14 de noviembre de 2015

Mi propio pequeño país #82 - Todos con París

 Nunca programo las publicaciones de "Mi propio pequeño país", salvo alguna vez en la que he previsto con antelación mi ausencia y os he avisado de ello. Me gusta dejaros aquí cada domingo las tiras cómicas que he leído durante la semana o que voy recopilando a diario. A veces, incluso, si hay algo que ha destacado durante los días anteriores, vengo aquí el domingo y os regalo un poco de humor sobre ello. Pero, desafortunadamente, los hechos acontecidos este viernes no tienen un matiz alegre, por eso hoy esta sección se viste de luto para solidarizarse con el dolor de muchas familias a las que les ha cambiado la vida drásticamente y sin previo aviso. Lo siento, pero aunque la vida sigue, hoy no hay lugar para el humor. Os dejo las viñetas de dos series que sigo habitualmente y que se han sumado a los mensajes de condolencia.




¡Hasta el próximo post!

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Caminar junto a los personajes eternos

Imagen sacada de este blog 
Este va a ser un post un poco diferente a los que acostumbro a escribir en este blog, primero por el tono serio que voy a emplear y, segundo, porque el tema que me trae hoy aquí es muy duro: el maltrato a otras personas, en este caso en forma de violencia de género. Entonces, ¿por qué no escribir sobre él en mi otro blog, el que tengo para otros temas? Pues porque la manera en la que lo voy a abordar está estrechamente ligada a la esencia de este blog, donde los personajes de novelas, cómics, videojuegos, películas o series y las historias en las que aparecen son protagonistas. Así pues, en las próximas líneas voy a defender una idea que cruzó ayer mi mente mientras veía en televisión la noticia del asesinato de otra mujer más a manos de su pareja, una idea en la que creo firmemente y que podría salvar vidas. Pero antes de plantearla, debo hacer un ejercicio de introspección para que entendáis el porqué de esa idea. 

Cuando era pequeña veía Dragon Ball y alguna que otra vez jugaba yo sola a hacer peleas con los cojines del sofá. No, no es que cogiera los cojines para golpear a nadie, es que los propios cojines eran los enemigos a abatir, contra ellos luchaba. Tranquilos, no me imaginéis aporreándolos como si de un saco de boxeo se tratara. Mis batallas eran a cámara lenta, pues tenía que volar, teletransportarme y hacer los ruiditos que hacían en la serie. Lo mío era algo muy elaborado, casi artístico y para nada violento. Pero un buen día mis padres, siguiendo el consejo de mi tía, decidieron obligarme a ver Heidi en vez de Dragon Ball, pues pensaron que unos dibujos con peleas harían de mí una niña violenta. Aquí es donde vino mi primer acto de rebeldía, pues me negué a ver Heidi y me iba a la ventana del salón a mirar por ella a la calle, dándole la espalda a la tele. Mi huelga surtió efecto, a los pocos días levantaron el veto que caía sobre Dragon Ball y yo seguí viendo la serie y recreando a cámara lenta los Kame-Hame y demás técnicas de combate que había visto. Y aquí estoy, a día de hoy soy una persona adulta responsable y para nada violenta. Aquellos dibujos animados no me convirtieron en una niña salvaje y agresiva que iría pegando a los demás niños, ni introdujeron en mí pensamientos que me hicieran ver la violencia como algo normal o necesario. Todo lo contrario, ver dibujos animados como esos me hizo conocer nuevos mundos, empatizar con un sinfin de personajes distintos, aprender a ser tolerante, a mejorar y esforzarme, me enseñaron que mi imaginación no tenía límites, me dieron esperanza, hicieron que nunca me sintiera sola, porque cuando el mundo real me hacía sentirme mal sabía que podía acudir a ese otro de ficción y sentirme bien. Por tanto, a mí ver dibujos animados de pequeña me hizo ser mejor persona. Quizá Dragon Ball no era del agrado de mis padres porque les infundía cierto temor, pero también forma parte de quien soy ahora. 

A los 9 años se produjo otro hecho que marcó mi vida para siempre: mis padres me regalaron mi primer libro "serio", con más texto que dibujos. Se trataba de Matilda de Roald Dahl. A partir de aquí mi afición por la lectura ha sido imparable. A los mundos que conocí en los dibujos animados sumaba los de los libros. ¿Una fábrica de chocolate en la que hacían infinidad de caramelos de lo más extraño? ¿Un niño vampiro que acudía cada noche a visitar a otro niño a su habitación? ¿Una aldea gala que resistía al invasor gracias a una poción mágica? ¿Un grupo de niños que durante el verano resolvían crímenes cometidos en su pueblo? ¿La posibilidad de llegar a la Luna y conocer a los selenitas? Como véis, la lista podría ser infinita. Pero no he venido a contaros hoy mi vida. Al hablaros de mi experiencia con libros o series de dibujos lo que pretendo poner de manifiesto es que cualquier obra nos ofrece unos personajes, un mundo nuevo y muchas posibilidades que nos ayudan a afrontar el día a día y van forjando nuestra personalidad. Los adultos en los que nos convertiremos también están hechos con todos esos elementos y a mí me han convertido en la persona que ahora mismo está defendiendo que darle un libro a un niño puede salvar muchas vidas el día de mañana. Y quien dice libro, dice cualquier otro soporte en el que vengan las historias.  

Podemos recurrir a las historias, estén en el formato que estén, para descubrir cosas nuevas, para evadirnos de la realidad, para recordar, para llorar, para reir, para reflexionar, para enfadarnos, para buscar respuestas, para pasar el rato, para compartir la experiencia con más gente, etc. Siempre habrá excepciones, pero creo firmemente que conocer historias nos hace mejores personas, más tolerantes, más imaginativos, más optimistas en cierta manera. Conocer otro mundos y sus infinitas posibilidades hace que los problemas en los que nos vemos inmersos todos los días se lleven de otra manera. Dudo mucho que una persona a la que, por ejemplo, le guste el cine o le guste leer pueda cometer la barbaridad de maltratar a otras personas o, más concretamente, de maltratar a su pareja sentimental. Dudo mucho que alguien que disfrute creyendo por momentos que la fantasía de los libros es real se sienta tan pequeño que llegue a desahogar su frustración de manera violenta con sus seres queridos. Dudo mucho que un padre que haya disfrutado durante su infancia con un libro permita que su hijo tenga una infancia donde el miedo impere. Dudo mucho que alguien que haya conocido la libertad o el amor en un cuento se bloquee de tal manera ante los problemas que descargue su rabia en forma de golpes contra la persona amada. Las historias no siempre tienen finales felices, pero aun en su tristeza nos transmiten vida. Veo imposible que la vida que nos infunden los libros, cómics, películas, series, dibujos animados o videojuegos permita que nos volvamos unos salvajes, que perdamos lo que nos hace humanos. Por tanto, creo que conocer, sentir y experimentar lo que vemos en las historias, nos convierte en personas que nunca se atreverían a poner un dedo encima de nadie. Somos afortunados por poder vivir cosas nuevas a través de la suerte de los personajes de las historias, llevamos una doble vida en ese sentido, por eso dificilmente vamos a sentirnos tan vacíos y miserables que dejemos que la rabia y el miedo irracional nos anule por completo. 

Es bonito hablar de nosotros así, como unos privilegiados, pero hoy he venido a hablar de ellos, de quienes no leen o no ven, de quienes no conocen más mundos que la realidad más inmediata que les rodea, de quienes no saben que hombres y mujeres somos personajes iguales en esta historia que es la vida real, que ningún ser humano es inferior a otro, que los enemigos de las historias muchas veces se dan cuenta de que juntos pueden llegar más lejos que estando enfrentados, que hacer lo correcto te hace sentir mejor, que todas las situaciones adversas pueden superarse con el tiempo y la voluntad, que se puede estar equivocado y luego rectificar, que de los errores se puede aprender, que la violencia no conduce más que a un sufrimiento del que es muy difícil salir. En las historias aprendemos todo esto y más, por eso cambiar la suerte de esta sociedad está a un simple paso, el de ofrecer historias a quienes no las tienen. Si desde pequeños tenemos la suerte de que nuestros padres o un libro o la tele o en el colegio nos cuenten una historia, nuestras vidas cambiarán para siempre. Y hoy he centrado el tema en la violencia de género, pero bien podría extenderse esto a otras lacras de nuestra sociedad como el maltrato animal, el racismo, la homofobia, el abuso sexual, etc.

Los maltratadores son unos miserables, pero creo que lo son porque sus vidas carecen de historias. Este blog se llama "Los personajes eternos" porque éstos, una vez entran en nuestra vida, ya no la abandonan. Por eso caminamos por nuestra existencia muy bien acompañados. Aquellos que caminan solos están destinados a un fracaso que también es el fracaso de todos. Con lo fácil que es compartir historias y personajes, no se debería permitir que haya gente que camine sola, pues serán ellos los autores de las historias más horribles de la humanidad. 

En fin, no sé si me habré expresado bien y me habréis conseguido entender. Pero necesitaba escribir estas palabras ante la profunda pena que sentí ayer y sigo sintiendo cuando veo en las noticias sucesos tan terribles y pienso que toda violencia puede erradicarse si desde la infancia se nos ofrece la esperanza que proporcionan las historias. Por supuesto que podemos debatir acerca de, por ejemplo, ciertos contenidos en los dibujos animados, el mal uso de algunas historias, etc, pero espero que mi tesis prevalezca ante otras polémicas que haya podido suscitar con mis palabras entre quienes me habéis leído. Por cierto, gracias por leerme.

¡Hasta el próximo post!

domingo, 8 de noviembre de 2015

Cine en casa #2

Rikki and The Flash (2015)

Si el otro día alegaba como único motivo para ver ciertas películas que en ellas salía Simon Pegg, en esta ocasión digo lo mismo con las pelis de esta otra actriz, Meryl Streep. Esta mujer llena la pantalla y da igual que el resto de la película no la acompañe, porque servidora va a quedarse hasta el final solo por verla a ella. En esta ocasión, en la película de la que os vengo a hablar todo lo demás sí acompaña y por lo tanto estamos ante una obra muy recomendable. No es que sea nada del otro mundo, pero tiene un punto muy molón por el que ya merece la pena echarle un vistazo, además de porque salga Meryl. Y es que en esta cinta hay mucho rock and roll. 

Rikki, como se hace llamar el personaje que interpreta Meryl Streep aquí, es una mujer divorciada de mediana edad que se dedica a tocar la guitarra en una banda de rock y a actuar en un bar. Como descubriremos poco después, abandonó a su familia hace muchos años y sus hijos, ya mayores, no la perdonan por ello. El caso es que su ex la llama un día por teléfono para pedirle ayuda con su hija, quien está muy deprimida porque su marido la ha dejado por otra. Rikki cruzará el país para volver a reunirse con su familia y la situación no estará exenta de tensión, pues sus hijos están resentidos con ella. Poco a poco volverá a ganarse su simpatía, pero no será fácil. Y todo ese es el argumento de la peli, no tiene más. Bueno, sí, mucha buena música y es todo un placer ver a la Streep cantar en directo versionando temazos del rock. No sé si además será ella misma quien toque la guitarra de verdad, pero sea o no ella, el caso es que veo a esa Rikki tocando de verdad, veo a una Meryl con mucha vena rockera y es una auténtica pasada. Si os gusta esta actriz, vais a disfrutar de lo lindo viéndola interpretar a Rikki, un personaje que me ha acabado encantando. En definitiva, tenéis que ver esta peli sí o sí.


Amy (2015)

En esta ocasión se trata de un documental sobre Amy Winehouse. En él podemos ver la trayectoria musical de esta polémica artista, una íntimamente ligada a su vida personal.

De ella sabemos que era una grandísima cantante de jazz cuya vida privada llena de excesos y drogas estaba en el punto de mira de todo el mundo, eclipsando su talento en muchas ocasiones y convirtiéndose en lo único con lo que la gente la asociaba. Pues bien, aunque toda esa polémica es cierta, nuestras ideas sobre ella por su mala prensa resultan un tanto prejuiciosas y este documental se encarga de hacérnoslo ver, explicando los motivos que llevaron a esta joven por un camino equivocado y fatal.

El documental dura dos horas y recopila muchos vídeos personales de la artista, grabados por sus amigos o por la gente que la rodeaba. Es increíble la cantidad de material que hay sobre ella y que aquí se nos muestra. De cara al final de la cinta ya hay muchos vídeos grabados por la prensa o los fans que acudían a sus ya escasos conciertos o la esperaban en la puerta de su casa. También hay imágenes de muchas galas de premios de música en las que fue galardonada. El caso es que durante estas dos horas podemos ver a la niña que fue, la adolescente que hacía sus primeros pinitos en la música, su primera incursión en una discográfica, cómo se gestó su primer álbum, su tormentosa relación con quien sería luego su marido (y más tarde su exmarido), sus depresiones, su turbulenta drogadicción y fallida rehabilitación, y, en general, el deterioro físico y mental que fue sufriendo poco a poco.

Gracias a este documental he podido conocer a una persona y artista totalmente diferente a aquella que la prensa pintaba. Era descarada, tenía mucho temperamento, pero la separación de sus padres cuando ella tenía 10 años la marcó para siempre. La música fue para ella una manera de expresarse, de soltar todo lo que tenía dentro. Por eso, cuando se convirtió en todo un fenómeno de masas, la fama le vino grande, no supo llevarla bien porque de pronto se vio inmersa en un mundo en el que la obligaban a hacer muchas cosas por contrato cuando ella no quería. Ella no estaba ahí por el dinero, sino por expresarse y la exprimieron y utilizaron hasta que no pudo más.

Me ha dado muchísima lástima en ese sentido y creo que de esta historia podemos reflexionar sobre muchas cosas. Estar viendo ciertas imágenes y conocer de antemano su fatídico final me ha puesto un nudo en la garganta en varias ocasiones. En fin, documental que recomiendo seáis o no fans de su música. Esta es una historia que da para pensar y mucho, pero es bastante triste.



Jurassic World (2015)

Tantas malas críticas había oído sobre esta película que la empecé a ver con cierto temor. Y no sé si será porque iba preparada para un posible desastre, pero Jurassic World me ha encantado y la he disfrutado como una enana. Eso sí, tiene esas típicas tonterías e inutilidades que le sacan a uno de quicio, pero no me las he tomado tan a mal como sí me ha sucedido con otras películas.

Volvemos a una isla con un parque cuya atracción son los dinosaurios. Pero en esta ocasión el proyecto es mucho más ambicioso que aquel primer parque de Jurassic Park que no pudo llegar a la apertura al público. La tecnología y la ciencia han mejorado y avanzado enormemente desde entonces, por eso este Jurassic World es tan impresionante que hasta se permiten el lujo de poner unas cápsulas de cristal disponibles para el público que quiera meterse en ellas y acercarse más a los dinosaurios. Pero el caso es que esto es una película y, por mucho que queramos dar una vuelta por ese orgasmo visual, algo tiene que suceder para fastidiarnos la visita al parque.

En este caso, el desastre no ocurre por un saboteo ni un fallo mecánico, sino porque en su ambición, los responsables del parque han querido crear un dinosaurio mucho más grande, letal y peligroso para atraer más al público, como si el resto de dinosaurios habituales no fueran suficiente. Y resulta que el bicharraco al final les sale rana, bueno, les sale medio sepia y medio otra cosa que no diré para no spoilear. Por culpa de eso, el animal se las apaña para engañar al personal y escapar cuando le abren las puertas de su jaula. A partir de aquí se siembra el caos.

Como he dicho antes, la película tiene esas típicas cosas que te hacen rajar de lo lindo después, como el hecho de que la protagonista se pase las dos horas de película con los tacones puestos, o que los dos niños protagonistas son un absoluto peñazo y deseas que se los coman desde el principio, o que haya un malo chichinabesco cuya maldad pase tan desapercibida en el resto de la peli que se hace ridícula e inútil total su aparición (a ese respecto diré que sí tenemos villano, es el nuevo dinosaurio blanco este, así que lo otro no importa o, mejor dicho, no me importa a mí para nada. Sobra por completo porque es una historia que no llega a ningún puerto, pero es que mi atención está todo el rato en ese malísimo dinosaurio que anda suelto), que pasen por completo de atender o preocuparse por los miles de visitantes que hay en el parque en ese momento, ¿he dicho ya que los niños son insoportables?, y muchas más cosas. Sin embargo, está continuamente presente la memoria del otro parque, aquel con el que disfrutamos tanto de críos en los noventa, las imágenes son impresionantes y, aunque un tanto inverosímil, peliculero y sin venir a cuento, el hecho de que quienes "salven" el parque sean los "villanos" de Jurassic Park, me ha tocado la fibra sensible, además de regalarme una lucha que me recordó a las luchas finales en las pelis de Godzilla o de otros monstruos. Maravilloso.

Asi que sí, a mí Jurassic World me ha convencido y me ha emocionado. Y aunque he señalado detalles molestos, no puedo llegar a entender las malas críticas. Que venga alguien y me las explique. No es una peli de 10, pero se hace muy entretenida y te da lo que pides: dinosaurios y mucha acción. He dicho.


Ahora o nunca (2015)

Comedia española bastante entretenida y con unos actores bastante graciosos, pero aun así no me ha terminado de gustar porque me resultó un tanto pesada y repetitiva.

Ahora o nunca nos cuenta la historia de una joven pareja que va a casarse en Inglaterra, pues es el lugar donde se conocieron. La novia acude la primera allí con sus amigas. Cuando el novio y el resto de invitados y familiares acuden al aeropuerto aquí en España para volar hacia el Reino Unido se encuentran con que una huelga de controladores ha provocado la cancelación de todos los vuelos. Será el primero de los obstáculos que encuentren para llegar al lugar de la boda. A partir de aquí, el novio, su padre y su cuñado cogerán un coche para intentar llegar lo antes posible a Francia para coger un avión, pero de nuevo encontrarán problemas. El caso es que todo serán impedimentos para llegar a su destino. Por otra parte, la novia y sus amigas también se meterán en unos cuantos follones que pueden poner en peligro la boda.

No tiene más, el argumento es sencillo y es el típico de una comedia romántica. Y aunque ha habido momentos muy graciosos, como he dicho antes, al final se me ha hecho demasiado pesada e incluso repetitiva. Y fijaos si es así que la peli dura hora y media, es decir, es de las que se pasan volando, y se me ha acabado haciendo eterna. Y bueno, aunque con muchas cosas suyas me río, la verdad es que a mí Dani Rovira no termina de gustarme y parte del peso de esta película la lleva él. De todos modos, aunque a mí no me haya terminado de gustar, eso no quiere decir que no merezca la pena verla. Si sois fans de las comedias románticas, esta os va a encantar.


¡Hasta el próximo post!

Mi propio pequeño país #81























 Traducción: -Fin de la rendición narrativa. Ahora apagando la luz principal / - Buenas noches, Robo-mama. Te quiero / -Permanece en silencio y sin moverte hasta que pierdas la consciencia










 Traducción: -¡Hola, Horace! ¿Quieres té o café?









domingo, 1 de noviembre de 2015

Mi propio pequeño país #80 - Especial Halloween

 Traducción: La constante batalla de caber bajo las camas








 Traducción: Ese disfraz de Halloween sí que da miedo






























Traducción: -Guerra de agua!!

-Qué desastre! -¿Dónde está la niñera?





















 Traducción: (Las calles encantadas) -Esta noche es la noche! Por fin ha llegado!!





 Traducción: -Hoy he encontrado un viejo en el parque, pero en vez de atacarle he decidido conocerle. / -Hemos pasado muchas horas juntos, compartiendo historias, esperanzas, sueños. Su sabiduría y bondad me han llegado. / -JAJAJAJAJAAJA lo he destripado como un cochinillo!!!



Traducción: -Se ha ido la luz, vaya suerte. / -Ah, aquí está la linterna

-Hola, cerebro / -¿Qué demon...AAAAAAAAhhh!


-AAAAAHHHH


-Has olvidado decir "Feliz Halloween"












Traducción: Cereeeebroooossss! // Subasta zombie


 














¡Hasta el próximo post!