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lunes, 18 de enero de 2016

Cine en casa #3

Durante estas fiestas navideñas me he pegado auténticos maratones de cine y tengo mucho que decir sobre algunas de esas películas, pero de momento hoy voy a hablar de las más familiares y/o más acordes con las fechas en las que estábamos. No son nada del otro mundo, pero me apetece escribir sobre ellas.



Un padre en apuros (1996)

Recuerdo la enorme publicidad que le dieron a esta película en su día. Las revistas de niños que compraba entonces llevaban todas reportajes o páginas anunciándola. Los cines que había cerca de mi casa la ponían, recuerdo los carteles. Pero nunca llegué a ver la película... hasta ahora. Creo sinceramente que me habría gustado más entonces que en la época actual, pues hay cosas en ella que me desesperan y hasta me indignan, pero tampoco es una mala película. Además, el niño protagonista es el que encarnó después a Anakin Skywalker de niño en La Amenaza Fantasma y resulta un poco divertido verlo aquí siendo más pequeño aun.

La peli va de un padre que se pasa todo un día yendo a todas las jugueterías de la ciudad en busca de un muñeco que quiere su hijo. Ese padre no es otro que Arnold Schwarzenegger y ha decepcionado tantas veces al pobre niño que no puede fallar con este muñeco, lo necesita. A partir de ahí tenemos la típica comedia de chascarrillos tontos, golpes absurdos y caídas muy zompescas. Y no os equivoquéis, resulta bastante entretenida y se hacer ver, pero hay una cosa en la película que me falla estrepitosamente: su villano. Ese personaje antagonista es otro padre que también anda detrás del muñeco y que llega a hacer verdaderas temeridades para conseguirlo, pasándose tres pueblos y convirtiendo el final de una agradable película en uno de los de cabrearse y tirarse de los pelos.

Llegados a este punto y siendo la peli que es, me vais a permitir que os la spoilee y os cuente qué es eso que me resulta tan chirriante. Veréis, imaginaos en familia viendo Un padre en apuros, con niños pequeños de por medio. De pronto véis cómo en la pantalla un adulto, padre de familia para más inri, persigue al hijo del protagonista por una azotea para quitarle su muñeco. El niño resbala y cae, consigue agarrarse con una mano a una barra y se queda colgando. Es el momento perfecto para, en esta cinta familiar y navideña, hacer las paces con el villano y que éste muestre algo de bondad porque el momento es muy tenso y peligroso. Pues no, el colega se lanza al vacío, se queda colgado junto al niño y forcejea para quitarle el muñeco, importándole tres mierdas que el niño (¡un niño, por dios!) se caiga al vacío. No me creo la escena y me parece muy absurda. Me la cuentas en tierra firme y me la puedo creer, pero me la cuentas en una situación tan peligrosa para un menor y viniendo de manos de otro padre y solo puedo echarme las manos a la cabeza. Si ambos padres hubieran rivalizado durante toda la película pero luego el que comete todas esas insensateces hubiera sido otra persona, no sé, un adulto sin hijos y coleccionista de juguetes, pues quizá no me habría molestado tanto. Pero ver cómo otro padre le hace eso a un niño, no me resulta ni creíble ni correcto.

En fin, probablemente no me haya expresado con claridad y sé que actos tan negligentes los hay a puñados en otras muchas pelis de esas que hemos visto de pequeños (en Solo en casa, ¿qué clase de padres olvidan a un niño cuando se van de viaje?), pero es que Un padre en apuros la acabo de ver ahora y es ahora cuando la veo con unos ojos que no perdonan ese tipo de tonterías absurdas. Ya me contaréis si os pasa lo mismo con esta u otras películas. Si queréis ver esta, hacedlo en Navidad, que es cuando más receptivos estamos con películas tan tontas como esta.



Llámame Claus (2001)

Gracias a esta película me he propuesto un reto cinéfilo para este año: verme todas las pelis de Whoopi Goldberg. Es más, pienso verlas en orden cronológico y volver a tragarme este pedorro de película otra vez. Porque sí, siendo sinceros, esta peli es una tontería supina y creo que Whoopi tiene comedias que, aunque sean un poco desquiciantes, son mucho mejores que este bodrio navideño.

Resulta que el personaje de Goldberg acude de niña a ver a Santa Claus al centro comercial y le pide que su padre vuelva a casa porque está sirviendo en el ejército. Minutos más tarde la familia recibirá la noticia de la muerte del padre, pero mientras la niña está con Santa Claus (que resulta ser el verdadero, no uno a sueldo) y éste le pone su gorro en la cabeza, saltan chispas. La niña es una firme candidata a ser Papá Noel cuando éste se retire tras 200 años de servicio. El caso es que pasan los años, a Whoopi Goldberg se le ha agriado un poco el carácter desde la muerte de su padre y llegamos a la Navidad en que Santa Claus debe jubilarse y necesita pasar el relevo al próximo. Todos los candidatos de su lista no están, tan sólo le queda una última esperanza en aquella niña que ahora ha crecido y es una adulta un poco pasota y que ha dejado de creer en la Navidad. Si ella no acepta el cargo, el Polo Norte se derretirá y la Tierra sufrirá una gran destrucción. Sí, todo lo que acabo de contar aquí es de verdad el argumento de la peli. Si os parece lo suficientemente rocambolesco como para sentir cierta curiosidad y verla, adelante, entretenida es, pero sólo un poquito, da más vergüencita que otra cosa. Realmente no os vais a perder nada del otro mundo, es una peli de Whoopi Goldberg totalmente prescindible, aunque no para mí, que ya os he dicho que haré maratón completo y repitiendo con Llámame Claus.



Absolutamente todo (2015)

Me estoy acordando de un post también de cine visto en casa en el que argumentaba que el solo hecho de que saliera Simon Pegg en una película ya era motivo suficiente para verla. Pues resulta que no, porque esta cinta que él protagoniza fue un fiasco enorme, desde mi humilde punto de vista, y se hace muuuuuuuuy cansina de ver. Tanto es así que creo que el final de la película lo fui pasando rápido para que acabara cuanto antes mi sufrimiento.

La peli va de un grupo de alienígenas, que no son otros que los Monty Python (sólo las voces), que le otorgan poderes a un humano para ver si los gestiona bien y entonces la raza humana merece ser salvada o si, por el contrario, los usa en su propio beneficio sin importarle los demás y entonces los aliens destruirán la Tierra. Esos poderes le permiten hacer lo que quiera, cualquier cosa, absolutamente todo como reza el título de la película. Y al principio resulta entretenida, pero luego no sé muy bien por qué dejé de prestarle atención a la cinta, me estaba aburriendo. Por eso poco más os puedo decir de ella, porque mi mente lo ha borrado todo por completo. Lo único que os puedo decir a modo de referencia es que en Filmaffinity tiene de media un 5'3 y en IMDB, un 6. Eso sí, me duele enormemente tener que escribir estas líneas, porque la peli es de Terry Jones y me suele gustar mucho todo lo que hace, pero estaría faltando a la verdad si dijera que me gustó. No empieza mal, pero no hay nada que luego me enganche y se me hace pesada.



Las aventuras de Tadeo Jones (2012)


Esta película es de las que más me han sorprendido. Si os soy sincera, no esperaba nada de ella, ni una buena historia, ni unos gráficos maravillosos ni nada de nada. Tenía muchísimo prejuicios fruto de la poca confianza que a veces deposito en la animación española, lo confieso. Sin embargo, en este caso me he tenido que callar la boca porque de Tadeo Jones me ha gustado mucho todo, animación e historia incluídas. No es que sea nada del otro mundo, pero es muy disfrutable. Os la recomiendo porque, aunque ciertamente es una película para niños, tiene algunos puntazos muy buenos que divertirán también a adultos.

Para empezar, Tadeo no es el Indiana Jones que todos estamos pensando. Sí, le gusta la arqueología, pero no tiene madera de héroe, al menos no a priori. Es más bien un poco pringado. Pero es imposible que no pensáramos en ese otro personaje viendo los carteles de Tadeo Jones, las pintas que lleva él, el ambiente aventurero y arqueológico que tiene todo y, sobretodo, el apellido que le han ido a poner al protagonista. Salvo eso, realmente Tadeo no tiene nada de Indiana Jones, como decia antes.

El caso es que casi sin quererlo se verá inmerso en una aventura en Cuzco junto a su perro, un loro que habla con carteles y una hermosa joven, hija (o nieta, no recuerdo ahora) de un importante historiador y arqueólogo. Se les unirá un peruano, vendedor ambulante para más señas, doblado por el genial José Mota, que será uno de los puntos más fuertes de humor de toda la película. Habrá también un villano cuya ambición le hará ser muy malo, pero también le hará fracasar. En definitiva, la película está llena de clichés de este tipo de historias, pero repito que no por ello es menos disfrutable. Si le tengo que poner una pega enorme a la peli es la canción del final de Juan Magán, que no es que me disguste, pero no me pega absolutamente nada en esta película. En fin, que si un día encontráis un hueco y no tenéis nada mejor que ver, podéis echarle un vistazo. No es la repanocha, pero tampoco está nada mal.

¡Hasta el próximo post!

domingo, 16 de noviembre de 2014

Televisión: Tu cara me suena mini

En esta mañana de domingo en la que dispongo de tiempo y tengo unas ganas enormes de ponerme a escribir, voy a retomar un post que dejé sin terminar hace unas semanas sobre el concurso "Tu cara me suena mini". Allá voy.

Hace tiempo escribí en mi otro blog sobre el programa de Antena 3 "Tu cara me suena". En aquel post me deshacía en elogios al programa por el tremendo buen rollo que destilaba y por esa sonrisa de oreja a oreja que me dibujaba en la cara cada vez que lo veía. En esta ocasión vengo a deciros casi los mismos comentarios positivos de la versión con niños del programa, pero quizá multiplicada por dos porque para mi gusto el programa es doblemente emotivo.

No todo el mundo estará de acuerdo conmigo, pues los programa de televisión con niños sitúan al público en dos bandos muy opuestos, el de eterna adoración o el de eterna repulsa. A una servidora, sin ir más lejos, los programas con niños siempre le han parecido un recurso fácil para tener al público adulto embobado durante un rato y poco más. Por lo que se refiere a concursos de talentos infantiles, mi acidez era mayor. Y creo que de no haber sido por la presencia de los famosos adultos en el programa del que os vengo a hablar y de la satisfactoria trayectoria de su versión adulta, quizá no me habría animado a ver este formato infantil, ya que no era muy partidaria de ver a unos niños que, por mucho desparpajo que tuvieran, no podían ser calificados de cantantes por no habérseles formado aun la voz, por ejemplo. En ese sentido, en el de la calidad vocal y artística de los pequeños, creo tener razón porque, a pesar de que algunos tienen mucho "arte" y se saben mover en un escenario, aun es pronto para calificarlos de grandes artistas. No quiero decir con esto que no brillen en un futuro, pero de momento es pronto para afirmar rotundamente las cosas. Eso sí, creo que lo que sí tienen estos niños y a montones es una inocencia y calidad humanas tremenda y es ahí donde a mí me llegan al corazón hasta el punto de desmontar mis prejuicios y hacerme cambiar de opinión.

Si el formato adulto brillaba por el buen rollo y por la calidez que desprendían la gran mayoría de participantes y demás personas que hacen posible el programa, en esta versión los niños derrochan aun más sencillez, buen hacer, humildad, tolerancia y respeto por los demás. Los responsables del casting del programa han sabido hacer bien su trabajo y nos han traído a unos niños libres de prepotencia y altanería, niños que, programa a programa, han demostrado que tienen los pies en el suelo y no se las han dado de divos. Encima son siempre muy agradecidos. Con toda esta mezcla a mí me ablandan el corazón con cada programa hasta el punto de asomarme alguna que otra lagrimilla de vez en cuando. Está claro que habrá niños que gusten más o menos, niños que no sepan cantar, niños que están ahí para hacer reir al público y, en resumen, niños que como concurso de talento musical que es esto no estén a la altura, pero es de agradecer tenerlos cada semana ahí haciéndonos reir y brindándonos momentos muy emotivos con su inocencia y humildad.

Y si decía antes que el casting de los niños ha estado bien, con el de los adultos también he de decir lo mismo. En este caso se trataba de famosos que ya hubieran participado en las ediciones anteriores y el programa ha optado de ir a por personas con un gran sentido del humor, que saben reírse de sí mismas, profesionales y trabajadoras y con una gran calidad humana. Que no se me malinterprete, no digo que los que no han cogido no lo sean, simplemente estoy diciendo cómo son los que están participando en esta edición. Y lo bueno que le veo al programa es que ha sido tan buena la colaboración entre grandes y pequeños, que te olvidas de los famosos y eliges a tus favoritos por el resultado del trabajo de ambos, del famoso y del niño. 

En fin, ¿qué queréis que os diga? ¡He caído a los pies de este programa! Y me refiero tanto a la versión adulta como a esta. Ya lo dije en su día, hacen falta muchos más programas como estos en la parrilla, pues nos hacen disfrutar y nos enseñan valores ya olvidados en la televisión, una televisión en la que se premia el escándalo, la provocación y la pelea. ¡Más "Tu cara me suena" hacen falta! ¡Que tomen nota los directivos de las cadenas!


¡Hasta el próximo post!