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lunes, 13 de julio de 2015

Película: Mad Max: Fury Road


Iré al grano, al igual que lo hace esta película. Mad Max: Fury Road es de lo mejor en cine de acción que he visto en los últimos tiempos. Prueba de ello es que pestañear un segundo puede resultar fatal, no puede uno quitar la vista de la pantalla en ningún momento porque la acción es constante y nos podríamos perder algo muy épico. 

Son dos horas de película que se pasan volando. La acción no para de sucederse durante toda la película, con tan sólo unos pocos momentos de quietud y tranquilidad que nos sirven para tomar aire tras haber estado durante muchos minutos conteniendo el aliento ante las escenas de persecución y lucha. Apenas hay un discurso de los personajes, salvo para decir cosas importantes que nos hagan entender lo que estamos viendo. Todo lo demás lo vemos a través de las acciones de los personajes, a quienes les mueve el fanatismo, la venganza o la justicia, pero no el miedo, el miedo no existe en esta cinta, están todos tan locos como Max, ese llanero solitario que comparte protagonismo con Furiosa, el mejor personaje de la película con diferencia, interpretado por una Charlize Theron que está de 10. Esta heroína se ha ganado un hueco entre mis favoritas de la ciencia-ficción, junto a la teniente Ripley o Sarah Connor, entre otras muchas. El caso es que la narración se sucede sin apenas cortes y la acción está en un punto muy elevado desde el principio de la cinta, con lo cual o nos subimos al carro (nunca mejor dicho) desde el principio, o la película no nos va a gustar porque no sale de la carretera. En este sentido, estamos viendo una obra completamente diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Hasta la música es diferente, pues en muchas ocasiones lo único que podemos escuchar es la música que proviene de uno de los coches que han salido a la carretera. 



El argumento es bien sencillo, pues lo complejo de la película está en lo visual, en ver cómo se desarrolla todo mientras se va a gran velocidad por la carretera y sin parar. La historia se sitúa en un mundo post-apocalíptico, en nuestro planeta en un futuro lejano en el que la humanidad ha destruído todos los recursos naturales y está sufriendo mutaciones propias de ese cambio del orden natural. No es nada nuevo, las anteriores películas de Mad Max están en el mismo lugar, aunque creo que en esta nueva película ha empeorado mucho más la cosa. El caso es que, estando en un panorama desértico y desolador, la humanidad se ha establecido en clanes cuyo poder reside en los coches, vehículos con los que van a todas partes en busca de recursos o de caza para traer esclavos. 

Los humanos se mueven por los coches con una habilidad pasmosa, sin miedo a caerse, forman parte de ellos. Y cada coche tiene una función, hasta hay uno que lleva a unos músicos para servir de ánimo al resto. Por tanto, lo visual vuelve a triunfar una vez más porque ya solo el diseño de estos vehículos y sus funciones nos van a quitar el hipo. Retomando el argumento del que parezco salirme una y otra vez al detenerme en las cosas que tanto me han gustado, decía que estamos en un futuro en el que o estás dentro de un clan o eres carne de caza. Un día, alguien se cansa de esa orden social y decide escaparse, no diré quién ni cómo ni por qué para no desvelar más de lo necesario. El resto será la persecución que se iniciará justo después de descubrirse la fuga. Ya está, no tiene más, una persecución. Y no os penséis que va a ser como en otras películas donde hay que dar caza a quien se fuga, porque aquí no hay lugares en los que esconderse, no hay a donde ir, es la ley del más rápido, del coche más rápido, como si de una carrera de coches se tratara. Bueno, el más rápido y el más armado, porque los vehículos son verdaderas máquinas de guerra. 



Me dejo muchísimas cosas por contar, pero de lo importante he dejado constancia de la mejor manera que sé. Mi discurso es un tanto atropellado, pero es fruto de acabar de ver la película y estar tan eufórica que mis ideas no han encontrado un sitio en el que aposentarse tranquilamente. Como siempre, lo que pretendo con estas reseñas es provocar en vosotros las ganas de ver las obras de las que hablo. Así que espero que veáis esta película si no lo habéis hecho ya y que me comentéis vuestras impresiones sobre ella. Por cierto, salvo el escenario, la sociedad y los guiños a las películas anteriores, este Mad Max difiere de todos los otros porque es muy superior en todo. He de confesar que vi Mad Max 1 hace tiempo y no me gustó nada, además de haber escuchado comentarios mucho peores de las otras dos cintas siguientes. Sin embargo, este Fury Road me parece sublime en todos los sentidos y lo he disfrutado muchísimo. Como decían en un podcast que escuché hace poco, el director de esta película les ha dado una gran lección a todos esos otros directores de películas de acción porque con nada ha sabido montárselo muy bien y crear una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. 

En fin, salvo volver a pedir disculpas por mi discurso disperso e incompleto, nada más que añadir. 


¡Hasta el próximo post!

jueves, 26 de febrero de 2015

Cine: Cuatrilogía de Alien, mi visión de la saga

Este post lo escribí y publiqué por primera vez en mi otro blog, Nuevos Aires, el 29/08/2012. Dadas las nuevas noticias que dicen que la nueva película que quieren hacer de la saga, Alien 5, ignorará la 3 y la 4, he decidido copiar y pegar aquí el análisis que hice de la saga en su día, pues me alegro de esas noticias. Encima Sigourney Weaver se apunta al carro, más contenta no puedo estar.



No soy una experta en cine. Ni siquiera consideraré lo que voy a hacer aquí una crítica propiamente dicha, pero tengo muchas ganas de analizar y comentar mi opinión acerca de la Cuatrilogía de Alien. Así que allá voy. Antes de comenzar, me gustaría advertir de los SPOILERS. Si no habéis visto por lo menos las dos primeras películas, entonces no sigáis leyendo porque os puedo fastidiar una de las mejores sagas de ciencia-ficción de todos los tiempos.

En primer lugar, de manera muy general os diré que mis grandes favoritas son las dos primeras entregas de Alien. Las otras dos películas, como si no existieran. Se habla de una cuatrilogía porque hay 4 películas, pero no todas merecen la alabanza del público, de los fanáticos de la antología. Sí me considero una fan más de Alien, pero ya entenderéis por mis palabras por qué precisamente por eso rechazo las dos últimas entregas.

1979. Con la escasa tecnología y medios de la época, el señor Ridley Scott se monta un peliculón. No le hace falta un despliegue de medios inmenso, ni efectos especiales grandiosos. Con toda la sencillez del mundo, sin grandes ostentaciones, crea un espacio que a ojos del espectador es más grande de lo que en realidad sería. No tengo datos de cómo fue el rodaje, pero me atrevería a decir que el decorado del Nostromo, la nave espacial en la que viajan los 7 protagonistas, serían dos o tres pasillos a lo sumo. No hacía falta más. La película no va de epicidades, no necesita escenas de acción constantes. Es mucho más sencilla que todo eso porque no es una película de acción. Ésta pasa a un segundo plano que desaparece en muchas ocasiones. Alien es un film de terror psicológico. El hilo conductor de toda la trama es el miedo, el miedo a lo desconocido en un ambiente conocido, esa sensación que se apodera de nosotros cuando de repente un entorno que nos es familiar se convierte en una verdadera pesadilla. Ésa es la esencia de la película. No hay más. Como espectadores, vivimos todo lo que les pasa a los protagonistas con ellos, nos sentimos como ellos en todo momento. Si tienen la curiosidad de ir a ver qué hay dentro de esa nave que encuentran, nosotros también. Si les agobia saber que tienen un bicho a bordo, a nosotros también. Y si tienen miedo porque han perdido de vista a esa criatura, nosotros también lo sentimos. 

Hablaba antes de que lo conocido se vuelve desconocido y, por tanto, una pesadilla. Una profesora que tuve en la universidad empleó esta tesis y esta película para explicarnos qué era el gótico en las novelas del siglo XIX. ¿Qué elementos componen el gótico? ¿Qué sucede para que de pronto nuestro entorno sea algo completamente diferente? Entre otras cosas, la escena tenía que ser a oscuras, sin luz. También debían oirse y sentirse ruidos y presencias extrañas, algo que sometiera al protagonista al miedo. Todo esto viene a ser crear un ambiente de misterio y tensión. Además, el espacio solía ser un castillo o monasterio, lugares antiguos y cerrados. A simple vista podemos darnos cuenta de que Alien comparte muchas de esas características. No es un castillo pero sí una nave grande y, lo más importante, cerrada. Todo sucede, pues, dentro de ese espacio cerrado, no hay escapatoria para nadie. Eso crea aun más agobio. La película también es conocida como "El 8º pasajero", haciendo clara referencia a esta situación de encierro.

No quiero enrollarme más con esta primera película. Decir simplemente que crea escuela. Inventa una criatura que se reproduce y comporta de un modo especial. Esa escena en la que por primera vez sale un alien atravesando el pecho de un humano es lo mejor que nos ha dado el cine, a pesar de que algunos planos son un poco cutres. A partir de ahí veríamos eso mismo suceder en todas las siguientes entregas, como un guiño a la grandiosidad de esta primera cinta. Pero nunca sería tan genial como en esta primera vez, por mucho que los medios permitieran hacer algo mejor visualmente hablando. 



1986. Pasan 7 años desde la primera película. La tecnología cinematográfica ha evolucionado y nos permite ver cosas mucho mejores por lo que a lo visual se refiere. Su director, James Cameron, pretende hacer una secuela de verdad, no otra historia sobre los aliens. Por eso trata de ser lo más fiel posible a la película original y nos regala la presencia de Ellen Ripley, heroína indiscutible de la ciencia-ficción, una auténtica superviviente. Además, la trama se va a realizar en el planeta donde encuentras los aliens en Alien. La carta de presentación no puede ser mejor. 

Volvemos a encerrarnos en una instalación. Ya no estamos en el espacio, pero sí solos en un planeta arrasado por no uno sino varios aliens que han salido de sus huevos y han nacido gracias a la presencia humana en esa colonía. Por decirlo de alguna manera, esa sensación de agobio de la primera película vuelve, pero en esta ocasión sí nos hallamos ante una peli de acción, con lo cual ese miedo se entremezcla con ella y la sensación resultante es otra diferente. Digamos que esta cinta tiene todo lo que le faltaba a la anterior. He dicho que pasan años y ahora sí podían permitirse unos buenos efectos especiales. Hay una constante lucha contra todos esos aliens. Ya no es uno el que nos amenaza, sino varios, con lo cual toca luchar. En Alien jugábamos un poco al escondite, huyendo de quien nos perseguía. O al revés, ese bicho huía de nosotros. Era como cuando ves una cucaracha en casa y la pierdes, ambas partes tenéis miedo de encontrar a la otra. Ahora tenemos una plaga en casa, tenemos Aliens, toca armarse de valor y provocar el enfrentamiento o acabarán contigo. Por eso la película no es igual que la anterior, a pesar de tener muchas cosas en común. Estamos, pues, ante dos grandes obras cinematográficas. La historia tiene una continuidad lógica e incluso deseada por el público. ¿Qué había pasado con Ripley? Todo el mundo quería saberlo y quedó muy satisfecho con la respuesta. Además, el final es el que la protagonista se merece. Ha pasado verdaderas calamidades desde que abandonó el Nostromo y ahora por fin ha destruido lo que creaba esa amenaza a la que estaba sometida. Ha acabado con la Reina, la pieza clave en esta jerarquía alienígena que inventa James Cameron. Ya no puede haber más aliens.... ¿o sí?

Sí, aquí es donde falla estrepitosamente la 3ª película. Como espectadora sentí un gran alivio cuando erradicaron el mal matando a la Reina. Era una historia creible y perfecta, el fin que la saga se merecía. Pero ya sabemos que el dinero mueve el mundo, y si algo tiene tirón hay que aprovecharse de ello sin pararse a pensar si en realidad perjudica al trabajo ya hecho. 1992. Pasan 6 años desde lo que para mí es el fin verdadero de la historia, una Ripley que por fin puede descansar. El señor David Fincher, que según me cuentan se dedicaba a hacerle los videoclips a Madonna, decide hacer una peli de acción. Y no una cualquiera. Va a atreverse a resucitar a los muertos y volver a traer la saga de Alien. Pero, ¿cómo es posible? ya no puede haber más aliens, no hay Reina. Y es aquí donde se sacan una historia del culo para poder continuar a toda costa con la saga: la Reina, en un último intento de perpetuar la especie y sabedora de que iba a morir, pone un huevo en la nave donde viajan Ripley y compañía. No es creible, pero nos lo creemos porque queremos saber qué va a pasar. ¿Cuándo pondremos, entonces, el grito en el cielo? Cuando hacia el final de la película nos enteremos de que ése no era un huevo cualquiera, no. ¡Era un huevo que contenía a la que sería luego la nueva Reina! Lo siento, pero eso ya no es creible, eso es reirse en la cara de todos nosotros. ¿Cómo es posible que la anterior reina creara un huevo tan especial en tan poco tiempo? Está bien, no seamos meticulosos, aceptemos que eso es posible, que la amenaza vuelve a estar vigente. ¿Acompaña todo lo demás? NO, para nada.

Llegados a este punto, lo único que nos une a Alien y Aliens (1 y 2, respectivamente) es la presencia del alien y Ellen Ripley. Dada la importancia y gran popularidad de ambos personajes, eso debería bastar para contentarnos, pero en realidad no son suficientes motivos. Esa dualidad podría brillar si se recondujera la historia de otra manera, pero el camino por el que la llevaron en Alien 3 no fue adecuado. Fincher quiso recontar la historia en un ambiente diferente, decirnos cómo afectarían ambas presencias en un grupo de presos sectarios; quería llevarse el premio a la originalidad dándonos una visión futurista de una parte de la sociedad, con sus nuevos pensamientos y doctrinas sacadas de una nueva pseudo-religión. Pero sus ganas de innovar se quedaron en eso, una intención. La película no consigue enganchar al espectador, peca de aburrida en muchos momentos y no produce el efecto deseado. Hablaba antes del miedo y los espacios cerrados. Pues bien, esta cárcel es tan inmensa y tiene tantos pasadizos que no sólo no da la sensación de encierro y de estar atrapados, sino que crea sensación de pérdida. Los presos intentan encerrar al alien o llevarlo por determinador lugar, pero nos perdemos. No sé a dónde van, no sé si van por el buen camino o si se han desviado. Me pierdo. Y si toda la película va precisamente de atravesar esos pasadizos para conducir al alien a donde queremos, me resulta pesada. Además, creo que hay unos 25 presos. El director se toma todo el momento que haga falta con ellos y por eso da la sensación de que estamos viéndolos morir uno a uno. Llegado a un punto ya te paras a mirar el reloj y ver cuántos quedan por morir  para que termine el sufrimiento, el tuyo aguantando la película, no el de los personajes.

Eso sí, voy a ser justa y decir que Alien 3 sí tiene cosas buenas. Empieza con mal pie y nos trae una historia aburrida, pero no por eso vamos a dejar de ver lo positivo. Antes decía que el personaje de Ripley es de lo más grande que nos ha dado el cine. Ha sido una gran superviviente y ahora se enfrenta a una última prueba. Es portadora de la nueva Reina, pues el huevo que ponía la antigua Reina se abre y la mano asquerosa esa le confiere a ella ese embrión de alien. Esa es toda una revelación casi al final de la película que nos hace volver a sentir interés (todo siempre y cuando hayamos aceptado de buen gusto el planteamiento inicial de ese último huevo que pone la Reina). Nuestro interés reside en que Ripley no tiene otra salida más que matarse y así destruir lo que alberga en su interior. Ese momentazo al final de la película en el que salta al fuego para destruirse no tiene precio. Es espectacular, grandioso y deja de manifiesto que Ripley es la mejor. De hecho, se me pusieron los pelos de punta cuando lo vi.




Otro gran punto a favor de la película es la nueva relación que se establece entre el alien y Ripley. Alien 3 nos regala una de las mejores escenas del cine otra vez, y es cuando ese alien que anda suelto aparece en la enfermería, mata a todos los presentes y cuando se acerca a Ripley la observa con detenimiento y se marcha dejándola ilesa. Por su parte, Ripley siente miedo, su cara así nos lo muestra, pero tras verse inmune cambia de actitud. El motivo de no atacarla es que se trata de  la portadora de la nueva Reina, pero gracias a esto se obra un cambio en esa dualidad que los enfrentaba. Ellen pasa de temer al monstruo a enfrentarse a él. Ha comprendido que el miedo no conduce a nada, por eso asume sin dilación que debe morir. Esta nueva forma de encarar al alien se verá mejorada en Alien 4, de la que ahora hablaré. 



En fin, volvemos a tener un final apoteósico, a pesar de ser una peli soporífera. Ahora sí que todo ha acabado con el sacrificio de Ripley. No me gusta la película pero podría hacer una excepción y aceptarla como parte de la saga, pues tiene un buen final. Ya no podremos preguntarnos más qué será de Ripley porque ya no existe y no puede volver.... ¿o sí?

Y sí, señoras y señores, ahora sí que viene la mayor patraña del cine. Esto sí que es meter mierda en una saga que no se merecía esto. Por culpa de Alien: Resurrección o Alien 4, ahora resulta que pueden haber aliens humanos. Como lo oís. ¿Qué necesidad había de inventarse todas estas cosas? ¿Por qué no podían dejar que pensáramos sobre estas criaturas como ya lo hacíamos? Para nosotros, estos bichos siempre han salido de huevos que ponía una Reina. De ellos salía una especie de mano extraña que se adhería a cualquier ser vivo (en Alien 3 es una vaca, algo que me hizo mucha gracia, pues no era el humano de turno) y que le inyectaba un embrión dentro. Luego, una vez formados, estos embriones salían de forma aparatosa del cuerpo y ya andaban sueltos creando el kaos. Esto molaba. Así eran los aliens. Y ahora de repente tenemos una Reina (¿cómo que una reina? ¿de dónde sale?) capaz de gestar y dar a luz como los humanos.Conforme lo cuento parece que esto sea una broma de mal gusto. ¿Cómo hemos llegado a esta situación?

1997. Cinco años después de la innecesaria tercera entrega llega esto. Jeane-Pierre Jeunet, el director de Amelié, se ve que no tiene nada mejor que hacer que destrozar un clásico. Si antes llegaba a admitir la 3 como parte de la saga, con esta tengo que plantarme y rechazarla como tal. Esto ya sí que fue reirse de todos nosotros. Está claro que si nos preguntaran, por mucho que la historia estuviera zanjada, querríamos siempre más. Las buenas historias siempre son recordadas y echadas de menos cuando no están, y una parte egoísta de nosotros quisiera hacerlas volver, pero pensándolo mejor, DEBEN quedarse como están. Así que Jeunet es un egoísta que no ha sabido hacer caso a las advertencias y ha transgredido la paz en la que descansaba Ripley y, con ella, esta magnífica historia de ciencia-ficción. 

Hay película porque vuelven los aliens. Y lamentablemente debemos incluirla en la ahora cuatrilogía porque vuelve también su gran protagonista, una Sigourney Weaver que brilla cada vez que se mete en el papel de Ellen Ripley. Pero, un momento. ¿No estaba muerta? ¿No se había lanzado al fuego de forma grandiosa? ¿No había dado su vida por la Humanidad? Mirad el título de la película: Alien: Resurrección. La Organización, que en todas las pelis ha hecho caso omiso de las advertencias y ha deseado a toda costa tener un alien para su posterior estudio, por fin se ha salido con la suya. A través de no sé qué muestras de sangre, logran clonar a Ripley. Pero no una Ripley cualquiera, no. A ella no la quieren, no la necesitan. Lo que quieren es lo que lleva dentro. Sí, la Ripley clonada es aquella que albergaba esa Reina en su interior, algo a todas luces inverosimil y que roza la ofensa al sentir que como espectador me tratan como si fuera idiota. 

En fin, hecha la ley, hecha la trampa. Sí hay Ripley y Reina, hay película. De nuevo estamos en un espacio cerrado, otra nave. Esta vez no se comete el error de pasearnos por la vida y muerte de todos los pasajeros, sino que en un desalojo con escabechina incluído al principio nos deja ya con los personajes que importan. Sí, irán cayendo poco a poco, pero son pocos, no como en la 3ª película. Los que han muerto antes reciben lo que merecían. Durante toda la saga tenemos a una Organización cegada por la ambición y que no ve los peligros que eso entraña. Ahora les sale el experimento mal, como en todas las pelis, pero son ellos mismos quienes sufrirán las consecuencias. Es justo, no me dan pena. La que nos preocupa es Ripley y algún que otro personaje, como el de Winona Ryder o Dominique Pinon, que se ha ganado nuestra simpatía. Una vez más tienen que desalojar la nave y hacerla explotar para destruir a los aliens que andan sueltos. El argumento no resulta pesado, es más, te tiene entretenido. La película no aburre porque tiene acción y buenos personajes, pero se basa en algo inverosimil, inaceptable, grotesco, perverso y asqueroso. Y es que la Reina da a luz a un nuevo tipo de alien, uno que es medio-humano, pues la nueva Reina proviene de una humana, Ripley. Algo que no llego a entender ha variado en el proceso de gestación y nos da como resultado esa cosa. Por cierto, que ahora ese nuevo alien humano parece que tiene ciertos sentimientos hacia Ripley, su madre (aunque en realidad sería su abuela). Es una visión casi enternecedora innecesaria. Gracias que Ripley no cae en la trampa de sentir algo más que lástima, porque en cuanto puede acaba con ella con decisión. La pena sigue ahí, pero no llega a hacerla cometer una insensatez. Y ya para colofón final de estas atrocidades tenemos los otros experimentos de la Organización, intentando crear humanos medio aliens. Es una escena que sobra totalmente y, para mi decepción, corona las portadas de mi edición especial en dvd de la cuatrilogía. Tener que encontrarme esas imágenes y no otras me da rabia, pues no hacen justicia a la antología. Éso no es Alien. ¡Que me devuelvan el dinero!



Además, esta vez el final no nos deja tranquilos. Así como en anteriores películas el final siempre parecía decisivo y complacente, aquí no pasa. Ripley por fin, tras varios siglos en el espacio, regresa a la Tierra. Sabíamos que si lo llegaba a hacer alguna vez, le resultaría un lugar ajeno a ella, diferente, pues su familia y todo lo que conocía ya no estaba. Habían pasado 80 años casi entre la 1ª y 2ª película. Por lo tanto, no iba a sentirse del todo cómoda. Con esta última entrega, además, regresa a un lugar desolador. La Tierra está destruida, como nos da a entender esa visión de París destruida (¿París? Ah! Claro, el director es francés). A Ripley ya no le queda nada. Y con ese desolador panorama se despide la saga. Algo más para añadir a la lista de razones por las que no me gusta esta película. Ripley estaba muy bien como estaba y nos la han llevado a un final perturbador. No me quedo tranquila.

En fin, hasta aquí he llegado. Me quedan muchas cosas en el tintero, pero no quiero alargar esto más de lo que ya lo he hecho. Si habéis llegado hasta aquí, gracias por haberos tomado las molestias de leerme. Agradecería que dejárais un comentario. Ya lo he dicho al principio, para nada soy una entendida en cine, pero Alien me encanta y ahora que he vuelto a ver la cuatrilogía de tirón sentía la necesidad de, más que dar mi opinión, desahogarme. Creo que me he quedado a gusto. Lo diré siempre. Alien 1 y 2 son verdaderas obras de arte. La 3 es pasable, pero la 4 es ya una risa y no hace justicia a la historia. Me quedan por ver las Alien vs Predator, pero esas ya me las tomo de otra manera más tolerante. No está mal coger a uno de los más malos del cine y hacer otra versión, algo diferente. Mientras me dejen tranquila a Ripley, todo vale. Por cierto, también tengo pendiente Prometheus, precuela de esta saga. Igual me tenéis aquí de nuevo contando mis impresiones. Hasta entonces, un saludo!´

¡Hasta el próximo post!

domingo, 2 de marzo de 2014

Película: Ultimatum a la Tierra

Así de directa voy a ser: el remake de Ultimatum a la Tierra de 2008 es una MIERDA. Perdonadme la palabra, pero quiero impactar con ella y mostrar realmente mi enfado para con la película. A continuación explicaré muy brevemente por qué considero este remake una tomadura de pelo.

Tanto la obra original como esta nueva entrega se llaman en inglés The Day the Earth Stood Still, lo que viene a ser "El día que la Tierra se paralizó". Hago un alto para pedir con gran ironía un aplauso para los traductores de películas de nuestro país por esas traducciones tan "libres", eufemismo de "pésimas". Pero a pesar de ello, llamar a la película de 1951 "Ultimatum a la Tierra" sí tenía sentido, pues la película iba de eso. Una nave espacial aparece en medio de la ciudad. En ella venía un alien con aspecto humano a hablar con nosotros, acompañado de un robot gigante que se queda quieto delante de la nave, como un guardián. El propósito de este extraterrestre es decirnos que si en la Tierra no cambiamos de actitud y dejamos de destruirla y destruirnos entre nosotros, se verán obligados a aniquilar a la raza humana. Vamos, un ultimatum en toda regla. De ahí que termine aceptando la traducción española del título. Ahora bien, volver a llamar al remake así ya hace que la película, al menos en español, se convierta en un chiste, porque ni hay ultimatum ni nada. Aquí directamente los humanos van a ser destruídos y ni se les va a advertir de los verdaderos motivos de ello. El título original de paralizarse sí es más acorde a lo que sucede en esta película protagonizada por Keanu Reeves, porque es lo único que sucede en la película.

Ni punto de comparación entre ambas llegadas de los alienígenas a la Tierra


Dejando al margen el detalle del título, voy a lo que realmente importa: el contenido de la película. La versión de 1951 podía pecar de aburrida y larga en algunas partes, pero su mensaje nos quedaba muy claro. Una unión de varios planetas quiere destruir la raza humana por considerarla peligrosa. Eso ya es interesante porque te hace pensar en cómo somos los humanos. Si hay otras razas en el espacio que nos consideran hostiles, debe ser que ellas son pacíficas y no hay cosas malas entre ellos. Con lo cual nosotros hemos demostrado ser una causa perdida, nuestras guerras y descuido por el planeta son motivo de vergüenza. Así que en ese sentido, la película original se anota un gran punto. Además, no sólo anuncian esta posible aniquilación, sino que nos dan la opción de dar nuestra palabra de cambiar y mejorar. ¿Se puede hacer tal cosa, empezar desde cero, puede el hombre mantener la paz? Al final no nos atacan porque damos nuestra palabra y eso les vale. Quién sabe si la cumpliremos, lo importante es que la película concluye así, todos en paz y armonía. Otra cosa buena de la película clásica es que los científicos e incluso líderes mundiales cobran importancia, son ellos a quienes se dirige el alien cuando da su ultimatum, así que algo significan. En definitiva, aunque algunas partes resulten pesadas, la película original es brillante y su mensaje nos llega, que es lo más importante. No recuerdo muy bien la película, la vi hace tiempo, pero sí sé que disfruté viéndola y me gustó mucho la reflexión a la que invitan. Pues bien, todo eso tan bueno en la cinta de 1951 no lo veo por ningún sitio en la versión de 2008.

Cutre, pero directo y efectivo.
Esta imagen de Keanu no corresponde a su llegada a la Tierra, pero resume muy bien la esencia de la peli. Todo formas y nada de contenido. El tío va de sobrado por la Tierra y ni se molesta en dialogar


Ni mensaje para el espectador, ni aviso a los humanos, ni opción a cambio ni nada de nada. Aparece una gran bola gigante de energía. De ella sale un humanoide gigante y una especie de larva en la que luego encontrarán dentro a ese alien con aspecto humano que es Keanu Reeves. Vamos, que a esta americanada con presupuesto para efectos especiales pomposos le encanta hacer alarde de lo visual y por eso tenemos una entrada triunfal de los alienígenas. Quizá sea lo único que tiene la peli, muchas cosas que visualmente nos impactan, pero lo cierto es que están vacías, carecen de sentido. Si al menos todo ese despliegue de medios fuera acompañado de un mensaje como en la película original, sería un gran remake, pero sucede todo lo contrario. A partir de aquí, el gobierno de Estados Unidos secuestrará a ambas formas alienígenas para estudiarlas, haciendo muestra de la estupidez del ser humano. Lo que viene después sigue siendo una americanada peliculera, con persecuciones, explosiones, el ejército actuando como los héroes, con ataduras emocionales entre los protagonistas y todas esas cosas típicas de las pelis de acción que se os ocurran, salvo quizá sexo. El caso es que entre tanta tontería, Keanu Reeves le confiesa a la chica protagonista en un momento dado que ha venido a destruir la raza humana y así lo empieza a hacer al final, aunque justo en el último momento para el proceso. Parece ser que le han caído en gracia esa madre y su hijo y ve algo en el ser humano que ha de ser su salvación, no todos son malos. En ese sentido la peli es tan mala que no entendemos ni siquiera ese final misericordioso. De verdad, no les costaba nada haber metido más frases en las que los personajes, aliens o humanos, reflexionaran y llegaran a un acuerdo. Es que ayer lo único que vi es que nos querían matar, nos empiezan a matar, destruyen muchas cosas, muere mucha gente y justo al final, paran y se van, no sé por qué. ¿Entendéis ahora por qué digo que este remake es mierda? Y encima los científicos, aquellos que en la peli original juegan un papel clave, aquí son unos mindundis que salen al principio de la peli para nada, porque los reunen para decirles que vamos a morir en una hora (¿?¿?¿?¿?¿?¿) y prácticamente no hacen nada. Ridículo del todo. La pelicula hace aguas por todos lados.

En fin, creo que ya lo he dicho todo. Tan sólo quería desahogarme, porque anoche vi el remake y me cabreó bastante. Ya no es por la comparación con la original, sino porque como película individual no tiene ningún sentido, no aporta nada y está llena de chorradas. Si habéis visto alguna de las dos películas o ambas, por favor, uníos al debate en los comentarios. Si no habéis visto ninguna, ni se os ocurra ver la de Keanu Reeves porque es perder el tiempo. Mucho mejor ver la original, que al menos de esa sí podéis sacar algún provecho.

Con lo épico que es el robot de la peli original...
...y me traen a esta otra cosa hecha por ordenador y que pierde todo el encanto

¡Hasta el próximo post!

lunes, 10 de febrero de 2014

Película: The Raid (Redada asesina)


Seré breve con este comentario, que la peli no da para más, sólo para una cosa: hostiejas como panes. Pero unas buenas hostias, de las que te dan la impresión de ser de verdad, por mucha coreografía que contengan. Esta peli indonesa va sobre una redada de la policía a un edificio que alberga a criminales en su interior, capitaneados por un señor del crimen muy bien escondido entre esas paredes. En cuanto el primero de los malos dé el chivatazo se producirá un asedio contra la policía y empezarán a matarse unos y otros a sangre fría. El edificio se convertirá en una trampa mortal para unos y otros, sobretodo para los polis, que empezarán a caer como moscas. No tiene más, algún giro que otro en la historia pero nada que de repente la convierta en una historia genial; esto es tan sólo el pretexto para ver una peli llena de luchas cuerpo a cuerpo impresionantes, violencia, golpes, huesos rotos, sangre, y demás cosas por el estilo. 


Me la recomendaron por ser una buena peli de lucha y la verdad es que lo ha sido. No he visto muchas pelis así, de hecho, no me gustan. Tanta acción sin diálogo me suele aburrir, pero esta me ha tenido 1 hora y 42 minutos sin pestañear. Encima algunos de los golpes me han hecho pegar un bote de la impresión que me daban. Lo he dicho antes, me parecían completamente reales.

Pues eso, si os apetece ver algo de acción y lucha, esta peli es una buena opción. Sangrienta, brutal y no llega a cansar en ningún momento. Si me apuráis, se me ha hecho hasta corta. Creo que hay segunda parte..... investigaré... De momento, mirad el trailer y así os haréis una idea de esa brutalidad de la que hablo:



Además del trailer, os dejo la ficha en FilmAffinity


¡Hasta el próximo post!