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viernes, 17 de abril de 2015

Mis compras en el Salón del Manga de Alicante

¡Saludos de viernes!

No hay color. Ayer mis ánimos estaban en modo apocalíptico y hoy he amanecido encontrándome mucho mejor. Tanto que, con cuidadito, he hecho la cama y he colocado sobre ella las compras que hice en este último Salón del Manga de Alicante. Así que en este post de hoy voy a mostraros las fotos de mis nuevas adquisiciones.


 Tras la foto general, paso a mostraros las cosas con más detalle:



En primer lugar, siento devoción por las ilustraciones de Marta Nael. Desde hace tres años voy comprando en cada Salón una de sus láminas o pósters en el stand de Ediciones Babylon y, con suerte, está ella y me las firma. A ver si un día le dedico un post a ella sola porque de verdad que sus dibujos son geniales. En esta ocasión cayeron esa Marylin-Vader y ese escenario con un barco encallado y una nave espacial apareciendo en el cielo. 

 Colecciono figuras de Pop! de Funko y casi todas las que vi por los puestos las tenía. Pero de repente vi esta y me la llevé casi sin preguntar el precio, porque es una de esas que están descatalogadas. Tuve suerte y con el precio también jejeje


Las cositas que hace Lady Arcoiris son todas preciosas y te quedarías embobado mirándolas. Suerte que ya sabía que la chica iba a llevar estos pendientes al Salón y en cuanto pude pasarme por su stand los compré antes de que volaran. ¡Son monísimos!

 Había un puesto de juegos de mesa y, aunque me gustaba más de uno, en cuanto vi este lo tuve claro. ¿Que mejor sitio para comprar semejante juego que en un Salón del Manga? Y junto al juego, una chapa gigante del Mayordomo Menta de Hora de Aventuras. Fue amor a primera vista.


 Otro amor a primera vista. Con esta ya tengo 3 alpacas que he ido comprando en diversos eventos frikis. Este año quería además buscarle novio a mi alpaca hembra gigante que compré el año pasado en este mismo Salón del Manga. Fueron la gran novedad el año pasado y desde entonces no paro de verlas por todas partes. Eso sí, sigo sin haber investigado de dónde salen. 

En esta ocasión, vi muchas disfrazadas con ropa en plan Caperucita Roja, Son Goku o esta: miembro de la patrulla de Ataque a los Titanes. No pude evitar comprarla. Además, mirad el escudo de la capa:



 Mirad qué monas están ahora las dos juntas... ainss, me encantan! :3


Y por último, he aquí las compras que hice para el sorteo que voy a organizar. Como ya dije en mi post automático del domingo, quienes me ayudaran con la difusión de dicho post ese día porque yo no podía tendrían premio. Si no me equivoco, fueron 4 chicas las que siguieron mis indicaciones el domingo y compartieron el post en Facebook o Twitter: LaEmperatriz, Lena J. Underworld, Costurera Cañera y Virginia Garrido. Si me he dejado a alguien fuera porque no vi su publicación con todo el jaleo que llevaba ese día, que me lo diga. En el próximo post ya indicaré las cosas mucho mejor, pero de momento a esas cuatro personas les adelanto que les mandaré sí o sí una chapa o un imán de los de la parte izquierda de la imagen a su elección. Además, tendrán también 5 participaciones cada una (por ser el 5º Salón del Manga) para el sorteo que haré de un lote compuesto por: el blister de imanes azul, el blister de chapas de la derecha, un llavero de sushi, una chapa de Konoha, tres marcapáginas variados y ya veré si alguna sorpresa más. Como me habré expresado fatal y en la foto está todo mezclado, ya daré más detalles en el post que haga del sorteo, pero de momento, si os habéis enterado de algo, ¿qué os parece?



En fin, hasta aquí mis nuevas adquisiciones en el V Salón del Manga de Alicante. 

¡Hasta el próximo post!

jueves, 16 de abril de 2015

Mi crónica del V Salón del Manga de Alicante


No pretendo parafrasear a nuestro antiguo monarca, pero es que de verdad me llena de orgullo y satisfacción venir a hablaros hoy del Salón del Manga de Alicante, un evento en el que he participado como asistente en sus tres primeras ediciones y como voluntaria en su 4ª y 5ª edición. Estar a ambos lados me ha permitido vivir un salón diferente y ser testigo de un enorme crecimiento tanto en la calidad de las actividades propuestas como en la cantidad de asistentes. 

Desconozco las cifras oficiales de asistencia este año, pero cuando el domingo llegué a mi casa, el titular de una noticia del periódico decía que sólo durante el sábado había habido allí congregadas 20.000 personas. El año pasado el sábado, que es el día más fuerte, vinieron 10.000 personas. ¿Qué quiere decir esto? Pues que vinieron el doble de personas y eso, para quienes estuvimos el año pasado, es una cifra escalofriante. Pero ya no lo digo sólo porque no cupiera ni un alfiler, sino porque eso quiere decir que este evento gusta y crece en prestigio, porque de no ser así, no acudiría tantísima gente. Por tanto, ya es un hecho, el Salón del Manga de Alicante gusta y está creciendo a pasos de gigante.

Ese crecimiento de la asistencia está estrechamente ligado al crecimiento de la calidad de lo que allí se ofrece. Los organizadores del evento hacen mucho hincapié en que se trata de un evento cultural en el que se ofrecen actividades para todo tipo de público, de manera que no sólo acudan los otakus o fans del manga y del anime, sino que puedan venir personas completamente ajenas a este mundillo y disfrutar igualmente. Para ello se han preparado exposiciones, conferencias, charlas, talleres, manualidades, karaoke, los habituales concursos de cosplay, exhibiciones de artes marciales en un enorme tatami, videojuegos, etc. Vamos, que la oferta de actividades es muy amplia y toda esa diversidad de público de la que hablaba puede disfrutar del Salón del Manga a su manera. Sin embargo, creo que más allá de lo que se ofrece, hay algo más que hace que venga tanta gente, no sabría explicar bien el qué.

Algo debe tener este Salón del Manga para que, a pesar del calor, las colas, el agobio por no poder dar dos pasos en línea recta y los posibles inconvenientes que pueda generar el albergar a tanta gente en un sólo día, la gente no pierda la sonrisa y allá donde mires veas caras satisfechas o comentarios muy positivos en redes sociales. Es más, de verdad debe tener algo este salón para que una persona lo considere ese lugar especial en el que pedirle matrimonio a su pareja. Sí, hemos tenido este año una pedida de mano en el escenario principal, ¿no es bonito? ¿Veis a dónde quiero ir a parar? Ya no se trata de un mero Salón al que uno acude a pasar el rato; se está convirtiendo en un lugar especial para mucha gente, en un grandioso punto de encuentro anual tal y como sucede con grandes salones como el de Barcelona. Creo que no me equivocaré si digo que dentro de unos años este será un Salón a la altura de los grandes de este país.

Dejando a un lado los elogios, os voy a contar de mi experiencia personal este año pues, como ya he dicho antes, he sido voluntaria otro año más. Y lo primero que debo hacer en esta crónica es haceros una confesión: no he visto casi nada de este Salón del Manga. Me explico.

Ahí tenéis la razón por la que no vi casi
nada del Salón: ¡me fui de compras!
El domingo por la tarde, cuando pude darme un paseo por la zona de stands con mucha más tranquilidad, comprobé para mi horror que no me había dado tiempo durante los dos días a ver ninguna de las exposiciones que se hicieron. Tan sólo pude ver la espectacular armadura samurai que había en una de las vitrinas el viernes cuando fuimos a visitar el recinto. Tampoco pude asomarme un rato a ver cualquiera de las actividades que se desarrollaron en el escenario principal, únicamente me llegaban ecos del escenario 2 y gracias. Del tatami ya ni hablamos, lo vi montado y vacío, nunca pude acercarme a disfrutar de alguna de las exhibiciones. De los videojuegos no me quejo porque no son lo mío y no me habría acercado de todas maneras, pero donde sí me tiro de los pelos es con algunos stands de editoriales, las manualidades, el cosplay infantil, la conferencia de los Beatles en la cultura manga.... Seguro que pensaréis "¿cómo tiene la cara esta muchacha de elogiar un Salón del Manga que ni siquiera ha visto?". Pues veréis, más allá de mis fugaces paseos por todas esas zonas para en realidad no terminar de ver nada, eran las caras y los comentarios de la gente que iba cazando al vuelo los que me lo decían todo. Bueno, eso y las visitas que tuve en mi zona de voluntariado por parte de un montón de amigos y gente conocida. En general, todo eran comentarios positivos, maravillándose por el enorme espacio este año para todo, la variedad de actividades, la simpatía de la gente (sobretodo de los voluntarios, así que ahí comienzo a tirar flores de cerezo al aire), la mejor organización de la acampada, etc. Es por todo ello que creo estar en lo cierto cuando digo que este ha sido un Salón grande en todos los sentidos y no me ha hecho falta verlo todo para saberlo.

Con mis compis de zona

Y ahora sí, mi experiencia personal. No lo he dicho antes, pero estuve de voluntaria en la zona de las salas polivalentes, que es donde se daban las charlas. Habiendo aprendido de mis errores del año pasado, en esta ocasión me tomé todo con más calma para no estresarme y, sobretodo, aproveché algunos momentos libres que tenía para quedarme dentro de las charlas y descansar los pies un poco, pues el mío era un trabajo de permanecer mucho rato de pie e ir de aquí para allá en busca de cosas para los ponentes o tras la gente para que no se sentara en el suelo y bloqueara las puertas desde fuera. Por como lo digo puede parecer este un trabajo esclavo, pero para nada lo es, que nadie me malinterprete. No lo es cuando me pasé los dos días de Salón riéndome cada dos por tres con mis compañeros, hablando distraídamente con toda la gente conocida con la que me encontré, aprendiendo muchísimo en las charlas de mi zona a las que opté por entrar de oyente, conociendo a un montón de gente nueva y muy interesante, enorgulleciéndome cada vez que era de ayuda para alguien... Por muchísimos motivos, el cansancio no hizo mella en mí y disfruté de lo lindo. Bueno, también tuvo algo que ver que fuera con unas cómodas zapatillas jejejeje.

Como he caído enferma en estos días post-salón y lo de escribir aquí lo llevo un poco mal, me voy a guardar para otros posts todo lo que quería contaros sobre las ponencias a las que asistí y todo lo nuevo que aprendí en ellas. También os mostraré en otra ocasión las cositas que me compré, porque tiempo para pasarme por los stands de merchandising sí tuve mucho... ¡con razón no vi luego nada! ¡si cuando salía de mi zona era para irme de compras! jajaja. Por último, también organizaré un sorteo cuando la salud me lo permita porque compré unas cositas para sortear entre vosotros, mis lectores. En fin, esto es todo por ahora.

La tercera empezando por la derecha, esa que está de pie tapándose la cara al aplaudir, soy yo xD

¡Hasta el próximo post!