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viernes, 21 de febrero de 2014

Película: Persépolis

Escribir estando enferma es lo que tiene, que ni revisas bien el texto ni escribes todo lo bien que quisieras. Me váis a perdonar el post anterior de Tarántula, que me ha quedado muy disperso. Y de antemano pido también disculpas por el post que voy a hacer ahora, pero me da lastimica dejarme el blog tan abandonado cuando no paro de ver pelis a causa de este encierro en casa por enfermedad. 

Ahora vengo a hablaros muy brevemente de la película de Persépolis. Ya sabéis (y si no, os dejo el enlace aquí) que leí el cómic del mismo nombre a principios de año y me encantó. No dejaba de ser una autobiografía, pero nos mostraba una visión de Oriente Medio un tanto diferente; era el punto de vista de una persona que había nacido y vivido su infancia allí. Una historia, pues, dinámica, entretenida, con momentos muy emotivos y que nos invitaba a reflexionar sobre nuestra visión del mundo, donde los buenos no son tan buenos ni los malos son tan malos. Llegados a este punto, he de deciros que me va a resultar imposible valorar la cinta individualmente, sin asociarla al cómic, porque para mi gusto a la película le falta algo, no me ha sabido transmitir tanto como sí lo hizo la obra impresa en su día. De todas maneras, desde ya quiero dejar claro que si la juzgo como película al margen de su predecesora es muy buena y tiene todos los ingredientes necesarios para convertirse en una obra de referencia.

La película pretende ser un resumen del cómic repasando la vida de la protagonista, Marjane, la propia autora; y criticando aquellos aspectos más llamativos de la represión social en Irán, sobretodo hacia la mujer. Por ejemplo, esa vez que la niña salió a comprar un cassette de Iron Maiden y dos mujeres le recriminaron no llevar bien el velo, vestir con prendas punk y hasta ir sola por aquella zona. Precisamente por querer ser un breve repaso, la obra deja en el olvido algunos de los momentos más señalados del cómic, sobretodo las numerosas anécdotas de la vida de Marjane, pero una película necesita un dinamismo distinto y no puede pararse a ahondar en ciertas cosas. Bastante es que nos cuente sobre la vida de algunos de los familiares de la protagonista, personas clave en la forja de su personalidad y opinión sobre el mundo. No obstante, los dibujos son muy sencillos, la animación está muy bien hecha, el hilo argumental es muy fácil de seguir, la historia es divertida en muchas ocasiones y triste en otras, la música es muy agradecida y los guiños críticos son muy buenos. Aparecen cosas no vistas en el cómic, o se juega con otros elementos como no se había hecho antes. Por poner un ejemplo, el juego que hacen con las flores que llevaba siempre su abuela en el sujetador es muy bonito, de hecho ponen el broche final a la película. Por cierto, el recurso narrativo empleado en el largometraje me ha gustado mucho. Se trata de un flashback que realiza la Marjane del presente para repasar su infancia y juventud, todo lo que la ha llevado a estar donde está en el momento de empezar la película. En ese sentido el cómic sigue una cronología exacta y lineal, pero aquí se han permitido el lujo de adentrarnse un poco más en la cabeza de Marjane gracias a ese recurso. Un punto que se anota la peli.

La Marjane más adulta recuerda a la Marjane niña


Resumiendo, Persépolis es una película con una tremenda carga crítica que se deja entrever muy sutilmente mientras asistimos como espectadores a la narración de la vida de Marjane Satrapi, una niña que vivía en Teherán y cuya infancia se vio alterada por las revueltas sociales, políticas y religiosas de su país. Está claro que a quien me pregunte le recomendaría antes el cómic que la película, pero si se quiere ver sólo esta última, también es posible. Sin duda, viene muy bien para abrirnos la mente y hacernos ver una nueva apreciación de un país como es Irán. Os dejo el trailer a ver si os termina de convencer para verla:




¡Hasta el próximo post!

martes, 21 de enero de 2014

Cómic: "Persépolis" de Marjane Satrapi

En una estantería repleta de cómics en una tienda, que pongan tu nombre para que destaque y ayude a clasificar un poco las obras por orden alfabético tiene mucho mérito. Si lo usan es por algo. No están usando el del autor que va inmediatamente antes o después de ti, están usando el tuyo. Quiere decir que eres un autor destacado, puede que por consagrado o quizá eres líder de ventas y por eso hacen visible tu nombre para que la gente te localice enseguida. El caso es que ahí estás y muy pocos autores más tienen ese honor en esa estantería. Así es como hoy he podido localizar a Marjane Satrapi en la tienda. 

Así comienza Persépolis


Veréis, hice la semana pasada una escapada a la biblioteca para coger un par de libros de Albert Espinosa para el club de lectura. En verano suelo llevarme un par más de libros, pues los devoro en cero coma, pero ahora que tengo otras ocupaciones no puedo leer tanto como quisiera y no saco tantos libros. Así pues, la semana pasada lo pasé mal haciendo el esfuerzo de no llevarme nada más. Ni miento ni exagero, me costó mentalizarme y resistirme una vez allí. Peeeero mi ley no escrita y autoimpuesta sí me permite sacar algún que otro cómic, pues normalmente se leen mucho más rápido y en cualquier momento, así que me fui a la sección de cómic a mirar qué había. Y así es como dí con Persépolis. Me llamó la atención puesto que 1) una amiga se lo había leído y lo recomendaba y 2) era un volúmen único con la serie completa. ¡A casa con los 3 libros!

He de confesar que no tenía ni idea de qué iba el cómic, no leí la sinopsis de detrás, me lo llevé sin más. Os la copio-pego de la Wikipedia, que no me apetece escribirla. Leedla, que merece la pena y no es un rollo repollo.

"Persépolis es la historia autobiográfica de la iraní Marjane Satrapi, la historia de cómo creció en un régimen fundamentalista islámico que la acabaría llevando a abandonar su país. El cómic empieza a partir del año 1979, cuando Marjane tiene diez años y desde su perspectiva infantil es testigo de un cambio social y político que pone fin a más de cincuenta años de reinado del sha de Persia en Irán y da paso a una república islámica.

Además de diferenciarse de los demás niños por haber sido educada al estilo occidental dentro de una familia de clase alta y por unos padres de ideología progresista y partidarios del islamismo moderado, "Marji" (como la conoceremos al principio de la historia) también tiene una considerable inquietud intelectual para una niña de su edad y notable imaginación que la lleva a mantener conversaciones con Dios -al que encuentra un curioso parecido con Karl Marx- o soñar con llegar a ser algún día la última profeta que siga los pasos de Jesús y Mahoma. La historia de unos antepasados ilustres (su bisabuelo fue el último rey de la dinastía persa de los Qadjar), una familia que se opone activamente al gobierno del Sha, las manifestaciones, la diferencia de clases sociales o la marginación de la niña son algunas de las piezas del puzzle que Marji se esfuerza por componer con la intención de comprender el mundo que la rodea. Al tiempo que va creciendo, Marjane se da cuenta de que el nuevo régimen islámico por el que lucharon sus padres ha caído en manos de los integristas y que no trae consigo nada bueno."

 Si me habéis hecho caso y habéis leído la sinopsis veréis que se trata de una historia autobiográfica. Para mí eso ya es un punto muy a favor. ¿Por qué? Pues porque se podrán inventar las historias más originales y geniales (¡qué bonito pareado!) que queráis, pero nada hay más preciado que la sinceridad que puede haber en unos hechos vividos. Encima aquí la protagonista, Marjane, no ha vivido ningún cuento de hadas precisamente, sino una guerra y unos cambios políticos y religiosos bastante significativos en su país, Irán. Por lo tanto, todo lo que nos vaya a contar me parece que le puede dar mil patadas a los textos de cualquier historiador. 

¡Y qué manera de hablarnos de lo que sucede en su país! A la autora se le ha ocurrido hacer de narradora de su propia historia, pero en realidad nunca es la misma persona. Nos cuenta cómo ve lo que sucede a su alrededor desde que es una niña y tiene uso de razón y así hasta que es la adulta del presente, pasando por la adolescencia. Por lo tanto, aunque siempre va a ser ella quien nos hable, lo harán las diferentes versiones de Marjane: la niña, la adolescente, la jóven y la más adulta. El volúmen que leí contenía 4 tomos, más o menos coincidiendo con esas diferentes versiones de la narradora. 



Su vida no ha sido fácil, ha visto morir a gente, a visto cómo su país iba haciéndose más fanático en cuanto a religión, cómo la gente salía a las calles a protestar, ha vivido una guerra y el miedo constante que eso conlleva, pues las alarmas de bomba sonaban en cualquier momento y había que refugiarse. Con todo, ha vivido una vida haciendo siempre lo que quería, haciendo aquellas cosas que estaban prohibidas, reivindicando sus derechos como mujer y no callándose nunca para expresar su opinión. Esto se nota en el humor con el que ha escrito esta obra. Normalmente alguien que ha sufrido mucho no habla así de su experiencia, pero su caso no fue tan trágico como sí lo fue el de otras personas. No digo con esto que no sufriera, pero fue distinto. Ella siempre fue valiente e hizo lo que se le antojaba, se forjó el carácter tan abierto y sincero que transmite en Persépolis. Además, pudo abandonar el país cuando estalló la guerra, aunque lo hizo sola, sin sus padres.

Otro aspecto del cómic que me ha gustado es la descripción de Oriente en oposición a Occidente. Y aquí tengo que decir que me he sorprendido gratamente. Lo confieso, apenas conozco la cultura y la historia de países como Iran, Iraq o Afganistán, que son los citados en Persépolis. El estudio de la Historia aquí está muy occidentalizado. En mi caso, los conflictos en los países antes mencionados se explicaron muy de pasada, o estaban tan "al final del libro" que en clase no se llegaban a dar. Recuerdo haber sabido de la explotación petrolífera en estos países cuando saltó la guerra de Iraq hace unos años y algún profesor se atrevía a contarnos la triste realidad del conflicto. Al final llega uno a adulto y en realidad no sabe nada sobre Oriente Medio, sólo los estereotipos que nos han repetido una y otra vez. He aprendido más de la historia de Irán y los países vecinos en este cómic que en toda mi vida. Así que desde aquí os animo a leerlo para que dejéis de lado esos prejuicios. Así, la próxima vez que vayáis a emitir un juicio, será con conocimiento de causa. Además, Marjane no sólo nos habla de cómo vemos nosotros el mundo oriental (guerras, fanáticos islámicos, pobreza, machismo, etc), sino de cómo ellos nos ven a nosotros los occidentales (ricos, prepotentes, egoístas, manipuladores, pecadores, etc). Y al final no deja de ser todo la manipulación a la que nos someten en uno y otro bando los que están más arriba. Menos mal que tenemos valientes como Satrapi que rompen con los estereotipos y buscan la verdad.

Esta imagen es muy buena. Es de cuando se hace obligatorio llevar velo. No sabemos quién es Marjane, se convierte en una entre muchas más niñas.

Resumiendo, un testimonio único y original con mucho humor, pero grandes dosis de realidad, que nos permite conocer un poco más la historia de un país pisoteado por Occidente, pero del que luego se apoderó un fanatismo religioso desproporcionado y manipulador que cambió a la población. Una gran lectura que os recomiendo muchísimo por las razones aquí expuestas. Además, se lee bastante rápido. Ya me diréis si me habéis hecho caso o si ya lo habéis leído y coincidís conmigo. Por cierto, hay una película de animación que aun no he visto. Quizá me pase a comentarla cuando la vea.

¡Hasta el próximo post!