Mostrando entradas con la etiqueta pulseras rojas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pulseras rojas. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de marzo de 2014

Serie: Pulseras Rojas - Temporada 2


 Recuerdo haber terminado la primera temporada y venir aquí muy entusiasmada a comentarla. Aquel inicio de las aventuras de los "Pulseras Rojas" estuvo lleno de emoción, risas, algún momento triste, ilusión y muchas ganas de vivir. Eran un grupo de niños enfermos que dejaban sus enfermedades en un segundo plano y disfrutaban de los pequeños momentos de la vida, con alguna que otra travesura. Me encantó. Ahora vengo un tanto desganada a comentar la segunda temporada, que no tiene nada que ver con la primera en esencia.

Esta segunda temporada ha tenido 15 episodios, 2 más que la anterior y mientras que aquella se pasó muy rápido, esta se me ha hecho eterna. Y es que esos niños tan rebonicos y con tantas ganas de vivir han crecido, han cambiado y el aire que se respira entre ellos es otro. Han pasado un par de años desde la última vez que les vimos. Cada uno lleva su vida fuera del hospital, salvo Lleó, que aun sigue tratándose el cáncer. Vuelven a reunirse para conmemorar la muerte de Ignasi, o también se ven si alguno va a hacer una visita de vez en cuando. Pero para que la serie volviera a tener a los Pulseras reunidos, los guionistas han decidido volver a ingresar a algunos de sus protagonistas en el hospital y han creado una serie de tramas pastelorras infumables. Por ejemplo, la relación entre Cristina y Lleó ha sido aburridísima y cansina. Encima han metido a una nueva chica en el hospital, Prim, y al final me voy con la sensación de que no le han sabido sacar partido más que para darnos algo de pena por su enfermedad. Ahora que menciono a los nuevos personajes, todos muy mal aprovechados. Otro ejemplo que puedo dar es el de la chica en coma, que salvo un par de episodios, el resto del tiempo como si no existiera. En definitiva, las relaciones y tramas entre los personajes han sido aburridas y se han empeñado en juntar a los Pulseras y han forzado situaciones algo irreales. Lo más sonado, ese viaje que emprenden todos juntos al final a la playa. ¿Cómo van unos críos menores de edad a coger una furgoneta e irse varios días a la aventura sin el permiso paterno? Aprovecho también para decir lo mucho que me ha desquiciado ver al pobre Roc teniendo que volver de su audición en el conservatorio para ver a los Pulseras y su madre llevándolo. ¿Pero no ven que es un menor y tiene sus obligaciones y no puede estar para aquí y para allá conforme les venga en gana a los demás? En la primera temporada me creía que pudieran hablar con él estando en coma, pero esta serie de chorradas no me las creo y me resultan irritantes. Pero ahora voy a lo que más cansino me ha resultado: la relación Lleó-Cristina. Ésta tiene novio, pero no olvida a Lleó. Al final acaba ingresada de nuevo y tal es el drama que nos han querido vender que Cristina se ha intentado suicidar porque Lleó le ha dicho que había conocido a una chica. ¡ROLLAZO! Un culebrón innecesario según mi punto de vista.

Prim ganándose a Lleó y al público siendo ella misma: ACIERTO
Cristina con novio, pero mareando a Lleó y a nosotros hasta el punto de intentar suicidarse: ERROR

Pero no todo va a ser malo, alguna cosa se escapa de mi dura crítica. Creo que ha sido todo un acierto poner a Toni de celador en el hospital. Es un personaje muy rebonico que es capaz de entender a las personas mucho más de lo que nos podemos pensar. El cuarteto que ha formado con los 3 niños de la planta infantil ha sido muy grande, siendo estos 3 nuevos personajes de lo mejor que le ha pasado a la serie en esta segunda temporada junto al fichaje de Prim. Nos han permitido ver esa relación tan inocente y bonita de la primera temporada entre los Pulseras. Otra cosa que salvo de esta quema de brujas es el guión de algunos episodios, como el de Lleó visitando un mundo en el que él no tiene cáncer, el del pasado del señor Benito (cuya historia es como la que podemos leer en Brújulas que buscan sonrisas perdidas) o el del secuestro en la sala de quimioterapia.


Lo MEJOR de esta temporada. Para comérselos de lo bonicos que son
Dejo otra foto, es que me encantan :)


Resumiendo, para mi gusto, la serie ha perdido la magia. Ha resultado entretenida hasta cierto punto, pues había tramas bastante pesadas y hacían que ver los episodios fuera una obligación. Está claro que en un contexto de enfermedad y hospitales no todo va a ser de color de rosa y que al madurar los protagonistas su inocencia inicial va a desaparecer, pero aun así creo que la serie no ha sabido robarnos el corazón como sí lo hizo antes. Ahora nos toca esperar unos cuantos años para ver a nuestros protagonistas en la tercera temporada de la serie, a ver si logra volver a ganarme.

Pues nada, eso es todo lo que tenía que decir. ¿La habéis visto? ¿Opináis como yo? Contadme cosas en los comentarios

Unos niños se van solos a la aventura, ¿en serio era necesario?


¡Hasta el próximo post!

viernes, 24 de enero de 2014

Serie: Pulseras Rojas - Temporada 1

"¡Qué raro! Otra vez viene a hablarnos de Albert Espinosa" -estaréis pensando. Pues sí y no. 

Como ya sabréis, y si no ya os lo digo ahora, dicho autor es guionista de esta serie en la que muchos diálogos son calcados a las palabras que podemos leer en sus libros. Ya me he leído dos de sus obras y sé de qué pie cojea, nunca mejor dicho. Creo que en todo lo que hace, Albert Espinosa nos va a dejar una parte de su filosofía de vida. Sobre si puede llegar a cansar o no, ya lo hablaré en otra ocasión (tenemos que hablar de ello en el club de lectura al que asisto y será interesante recoger aquí lo que allí se diga). El caso es que Pulseras Rojas (Polseres Vermelles en catalán) tiene mucho de l'Albert, dicho en catalán, que creo que cobra más fuerza al poner ese artículo delante del nombre. Las frases profundas, las reflexiones, algunas de las anécdotas, las ganas de vivir... yo le he visto por todas partes. Vamos, le ha faltado hacer un cameo. En fin, hasta aquí Albert Espinosa. Ahora voy a comentaros mis impresiones sobre esta primera temporada de la serie.



Llego tarde a Pulseras Rojas. Sigo tantas series a la vez que esta no me parecía prioritaria en mi visionado semanal. Sin embargo, a raíz de leerme El mundo amarillo y de que varias personas me hablaran de la serie, decidí comenzar a verla y comprobar por mí misma esa fama que le precedía. El primer episodio ya me dejó tremendamente emocionada. Ahí os dejo la sinopsis via CatalanFilmsDB

Pulseras Rojas es una serie de televisión sobre seis niños de entre 8 y 17 años que coinciden en un hospital infantil a causa de diferentes enfermedades. La serie retrata, con humor y ternura su día a día dejando en segundo plano a los médicos. La serie mostrará cómo es la vida de estos chavales en el hospital, cómo se aclimatan y cómo la estancia en el centro cambia la vida de la gente que les envuelve: familias, médicos, amigos.
Niños enfermos en un hospital. Esa es la base de la trama. Pues bien, esta fórmula tan sencilla a priori funciona en la pantalla porque esos actores lo hacen muy bien. Salvo alguna excepción, la impresión general del espectador es de estar viendo algo real, sincero. Si el niño se enfada, nos lo creemos a pies juntillas. Permitidme que destaque a dos de los niños que me parece que hacen un trabajo escepcional en la serie: Lleó y Toni. Esos dos actores son de 10. No sé cómo quedará la cosa en la versión doblada al español, pero yo he visto la original en catalán y son casi perfectos. Lo que también engancha de la serie es cómo se enfrentan esos niños a la adversidad con muchas ganas de vivir, cómo se ayudan entre ellos para que la tristeza no impere en cada uno de ellos, para encontrar fuerzas y tirar hacia adelante. Desde el primer episodio irán buscándose para cerrar ese grupo ideal compuesto por 6 tipos de personas: el líder, el segundo líder, el imprescindible, el guapo, el listo y la chica. Esas 6 personas se pasarán a llamar "Pulseras Rojas".

Otra cosa que me ha encantado de la serie es el papel de Roc, el niño que está en coma. Los guionistas han sabido sacar partido de una situación en la que quizá podrían no haber hecho nada. Y es que Roc ha estado presente siempre, hablando a través de otro niño, y esperando paciente en una piscina a todos los que estaban inconscientes mientras les operaban. La metáfora con la piscina, ese espacio entre la vida y la muerte, me ha parecido muy bonito. Quizá esta parte sea la menos creíble en la serie, pues los niños actuaban la mayoría del tiempo tras las órdenes de un niño en coma, algo inverosimil en la vida real, pero muy poético en la serie. Para todo lo demás, creo que han hecho un particular retrato de la vida magnífico. De hecho, no todo son alegrías en la serie, pues vemos morir a algún que otro de los protagonistas (no digo más por no spoilear). 

En fin, risas, lágrimas, empatía con los personajes y muchas muchas dosis de optimismo. Ayer mismo terminé la 1ª temporada y ya me lancé a por la siguiente. La lástima es que sé que dejaron que pasaran los años entre el rodaje de una temporada y otra para que viéramos el evidente paso del tiempo, cómo los protas habían cambiado de forma real. Al ver las dos temporadas tan seguidas, no llega a impactarme realmente ese paso del tiempo. Bueno, me conformaré con que pase eso con la 3ª temporada, que aun no se ha rodado. 

Gran serie. Os la recomiendo :)



¡Hasta el próximo post!