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sábado, 23 de enero de 2016

Regreso a Hogwarts #2 - Harry Potter y la Cámara Secreta


Comienza un nuevo curso escolar en Hogwarts y allá que me voy al andén 9 y 3/4 para coger el Expreso de Hogwarts y...¡eh, un momento! ¿qué pasa aquí? ¡no puedo entrar al andén! Con esa misma perplejidad comenzarán Ron Weasley y Harry Potter este segundo año en el colegio de magia más genial que conocemos. Pero antes de que llegue ese 1 de septiembre ya han pasado muchas cosas durante el verano. La visita a la casa de los Weasley, el viaje con polvos flu o conocer al egocéntrico Gilderoy Lockhart en el Callejón Diagón. En apenas dos capítulos, J. K. Rowling nos vuelve a introducir pequeñas pinceladas de magia en nuestra realidad muggle y nos vuelve a meter de lleno en ese mundo mágico en el que descubriremos muchas cosas nuevas a lo largo del curso en Hogwarts. 

En la que ahora Harry comenzará a llamar su vida muggle, un nervioso y preocupado Dobby irrumpe por primera vez en la saga para colarse en la casa de los Dursley y advertir a Harry de que no acuda al colegio durante ese curso porque van a suceder cosas terribles. Comenzará así el primero de los boicots que le hace el elfo doméstico a lo largo del curso para que Harry salga de Hogwarts. Y realmente me parece este uno de los puntos fuertes del libro porque, salvo esta primera intromisión en casa y la que lía con una tarta, no volveremos a saber de Dobby hasta bien avanzado el libro, con lo cual algunas de las cosas extrañas que le pasan a Harry a lo largo del libro no sabemos de quién son obra: el bloqueo del andén 9 y 3/4 o la bludger loca que se vuelve contra él en un partido de quidditch y le rompe un brazo. Tanto este detalle como los que a continuación expondré hicieron que en su día Harry Potter y la Cámara Secreta fuera mi libro favorito de la saga.

Todo lo que fallaba en el primer libro (rápida resolución del final, detalles muy obvios y unas pesquisas detectivescas carentes de emoción) aquí no ocurre. El libro es corto, pero muy intenso y lleno de emoción en cada capítulo. Todo el misterio que hay alrededor del heredero de Slytherin y la Cámara Secreta es algo realmente ingenioso. Además, no sólo estamos ante una trama de investigación en la que hay que reunir las pistas y atar cabos, es que muchas de las cosas que pasan, incluída la resolución final de la trama, son intrínsecas al personaje de Harry Potter, cosa que no ocurrió en La piedra filosofal, cuyo misterio podía haber resuelto cualquier otro alumno del colegio (salvo quizá lo de tocar a Voldemort en la cara y abrasarlo, aunque estando tan débil y en el cuerpo de Quirrel, cualquier otro podía haberlo derrotado con poco). Por ejemplo, el hecho de que hable pársel y pueda escuchar al basilisco ya nos hace saber que hay algo o alguien vagando por el colegio con deseos de matar, además de permitirle entrar en la Cámara Secreta; o el hecho de que Tom Ryddle descubra quién es Harry y que está en el colegio y entonces acelere su plan de destrucción a través del diario porque quiere enfrentarse a él. El caso es que a este libro no le falta de nada y recuerdo que en su día lo disfruté muchísimo porque me mantuvo en vilo hasta el final. La investigación en torno a la Cámara Secreta con los inexplicables ataques a alumnos, la manera en la que nuestro trío favorito va reuniendo pistas poco a poco y el descubrimiento final de los verdaderos culpables de todo me parecen sublimes. Por cierto, la primera vez que leí el libro me quedé patidifusa cuando, con un golpe de varita, las letras que componen el nombre completo de Tom revelan que éste es Lord Voldemort, no me lo esperaba para nada.


Pero una buena trama no se hace sola, necesita unos buenos personajes que la encaucen y la hagan tan atractiva mientras leemos. En primer lugar, el trío protagonista ha hecho más fuerte su amistad y tenemos buena prueba de ello desde el principio, cuando Harry se hospeda los últimos días de verano en La Madriguera, la casa de los Weasley. Y hacia la mitad de la novela, cuando Hermione sea atacada, los dos chicos lo pasarán bastante mal pero lucharán por resolver el misterio para salvar a su amiga. Por otra parte, serán relevantes en la historia otros personajes que ya conocemos, como Hagrid, de quien conoceremos su pasado y por qué fue expulsado de Hogwarts hace 50 años (50+11 años como mínimo para estar en la escuela de magia hacen un mínimo de 61 años que tiene este personaje, aunque siendo medio gigante no son tantos años, pero por un momento mi mente no hizo tal conexión y se asustó). En último lugar, quisiera mencionar a todos esos nuevos personajes que aparecen en este libro por primera vez y hacen que esta saga cobre unas dimensiones enormes desde este libro. Gilderoy Lockhart, Dobby, Lucius Malfoy, Tom Ryddle, Aragog, Myrtle la llorona, el Primer Ministro de Magia (aunque más bien hace un discreto cameo), Ginny Weasley, Arthur Weasley y algunos más que me dejo seguro, todos ellos engrandecen este mundo de fantasía creado por J.K. Rowling. Por cierto, mención especial a los 4 magos fundadores de Hogwarts, quienes tienen una pequeña aparición en este libro cuando se nos habla de la fundación del colegio. Ya conoceremos algo más de ellos, pero de momento esas pocas pinceladas que hay aquí ya nos hacen abrir la boca maravillados.



Como decía en Regreso a Hogwarts #1, releer estos libros sabiendo ya el final de la saga te permite encontrar detalles sorprendentes en ellos, cosas que te hacen pensar que Rowling lo tenía todo muy bien pensado. Los detalles que más me han sorprendido son estos:

-Cuando Harry aparece por error en una tienda de magia oscura cuando viaja con los polvos flu y se esconde en un armario llegan a la tienda Malfoy y su padre, quien va a vender unas cosas para que no se las encuentre el Ministerio de Magia en casa. El caso es que Malfoy se queda mirando cosas por la tienda y su atención se detiene en un collar de ópalo maldito. Si mi memoria no me falla, este será el collar de ópalo que en otro libro posterior Malfoy le hará llegar a una estudiante para crear confusión en el colegio o hacer que culparan a otro, eso no lo recuerdo, pero sé que algo pasa con un collar y me juego lo que queráis a que es el que aparece en este libro. Además, creo que el armario donde aparece Harry es el que tiene un "gemelo" en Hogwarts y a través del cual Malfoy es capaz de pasar cosas en otro libro posterior.

-Esta me ha llegado a la patata por estar relacionada con mi personaje favorito de toda la saga. En un momento dado Ron y Harry están en el despacho de Snape porque los va a castigar o algo así, no recuerdo. El caso es que mientras esperan a que llegue el profesor se quedan mirando el despacho y ven en una estantería detrás de la mesa un tarro de cristal en el que flota en un líquido algo brillante y alargado. ¡Eso es un pensamiento, una memoria! No sé ahora mismo qué recuerdos contendrá, pero desde luego eso es un pensamiento, de cuya existencia y uso sabremos en otros libros.

-Esta quizá no sea tan impresionante como las anteriores, pero no deja de sorprenderme: el sauce boxeador. Cuando Harry y Ron llegan al colegio en coche, aterrizan sobre este árbol que le da una buena paliza al coche. En el próximo libro sabremos qué hace ahí un árbol tan peligroso...

-El diario de Tom Ryddle. Señoras y señores, he aquí un horrocrux y nadie lo sabía en ese momento. Y me da igual si al final resulta que Rowling se sacó lo de los horrocruxes de la manga un día tras haberle funcionado esto del diario, porque lo que de verdad importa es que los metió en la historia y ahora lo del diario queda como toda una genialidad que por entonces no veíamos. 


En fin, fue mi libro favorito entonces y creo que lo vuelve a ser ahora, aunque se disputa el puesto con Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Misterio, investigación, historia de Hogwarts, nuevos y muy carismáticos personajes, un primer vistazo a lo que serán los horrocruxes, un Lord Voldemort en su época de estudiante y unos finales de capítulo que enganchan una barbaridad. A este libro no le falta de nada. Por no faltar, no le faltan ni los tongazos de Dumbledore, cuya maniobra fraudulenta con los puntos de las casas al final del libro vuelve a ser escandalosa. De las barbas, por no decir de otro sitio, se saca de repente la cantidad de 200 puntos para Ron y Harry cada uno por meterse en la Cámara Secreta y hacer frente al basilisco y a Tom. Es que hasta en el libro pone algo así como "y con los 400 puntos que les dio Dumbledore tenían la Copa de Casas asegurada"...¡escandaloso! Pues nada, me quedo con la última frase del libro en la que Rowling nos dice que Harry volvió al mundo muggle. Pero ahí no es donde me voy yo ahora, sino que voy a seguir en el mundo mágico y a leer qué les depara ahora a Harry y compañía.

¡Hasta el próximo curso en Hogwarts!

miércoles, 13 de enero de 2016

Regreso a Hogwarts #1 - Harry Potter y la piedra filosofal


Comienzo hoy a escribir el primero de varios posts sobre Harry Potter. De nuevo he empezado a releer la saga entera y, tantas son las emociones que me producen ahora los libros, que me veo en la obligación de venir aquí a contaroslas. 

Regreso a Hogwarts por enésima vez, pero esta vez conociendo la suerte que finalmente corren los protagonistas. Habré leído La piedra filosofal como cinco veces, pues recuerdo que a partir de La Orden del Fénix, con cada libro nuevo que se publicaba volvía a comenzar la saga para refrescar la historia en mi memoria de pez. Cada una de esas relecturas me produjo emociones diferentes, pues siempre descubría algún nuevo detalle que antes me había podido parecer irrelevante. La de ahora es tan emocionante como las otras, pero esta vez ya conozco el final de todo y no puedo evitar entristecerme o alegrarme con ciertos detalles. Quizá en un futuro, cuando los vuelva a releer (porque sí, lo volveré a hacer) me aporten nuevas cosas y mis sentimientos sean otros para con ciertos aspectos, pues siempre va a haber momentos mágicos, nunca mejor dicho, y alguna que otra crítica negativa. En fin, no me enrollo más, volvamos ya a Hogwarts, el lugar más emblemático de esta fantasía creada por J.K. Rowling, y veamos cómo es esa primera incursión en el mundo de la magia.


Algo extraño está sucediendo en Privet Drive. La presencia de un gato que da muestras de pensamiento racional y la aparición de un anciano ataviado con extrañas ropas hacen que esta noche no sea como las demás en este barrio. En el número 4 de la calle, la familia Dursley duerme sin saber que su vida está a punto de cambiar para siempre. El cabeza de familia, Vernon, ha presenciado cosas muy extrañas a lo largo del día, gente vestida con túnicas ha salido a la calle como celebrando algo. Es en este marco de breves pinceladas de rareza, donde J. K. Rowling empieza a abrir huecos en nuestra visión del mundo para mostrarnos que la magia también está a nuestro alrededor. Sin embargo, lo peor de abrirnos la mente es que nos convierte a todos en muggles, nos enseña algo que nunca podremos ser. Son las dos caras de una misma moneda, pero ¡qué moneda!

Lo mejor de Harry Potter y la piedra filosofal es el principio, esa parte en la que conocemos a Harry, un muchacho huérfano y maltratado por sus tíos, y vamos descubriendo a la vez que él todo ese mundo mágico. Como él, nos mostramos curiosos y extremadamente sorprendidos al visitar lugares como el Callejón Diagón, Gringotts y, en última instancia, Hogwarts, el colegio de magia y hechicería y sus infinitos misterios. He visitado esos lugares montones de veces gracias a los libros y las películas, pero todas conservan esa sorpresa y curiosidad iniciales, el disfrute no sólo no disminuye, sino que según nos pille puede aumentar.


Una vez dentro del colegio, comenzará una magnífica segunda parte en la que, además de ir uniendo las piezas del puzzle que se nos plantea, el del misterio de la piedra filosofal, iremos conociendo cómo estudian los niños que tienen la suerte de estar en ese colegio. Nada tiene desperdicio. Bien podría Rowling escribir un capítulo entero sobre cómo hacer un hechizo de levitación que lo íbamos a leer con la boca abierta y sin aburrirnos. Embobados, esa es la palabra. Así estamos con cada detalle que nos va brindando la autora, desde cosas simples como los fantasmas que merodean por el colegio, los cuadros que se mueven, las ranas de chocolate, el ajedrez mágico, etc; hasta grandes detalles como el quidditch, el espejo de Oesed, el Bosque Prohibido, o la terrible historia del mago oscuro Voldemort y el miedo que infunde su nombre. De verdad, me estoy emocionando al recordar todos esos detalles, este libro es un diamante en bruto a pesar de ser tan cortito y de tener un misterio que se resuelve de manera un tanto atropellada y pueril desde mi punto de vista. De este último aspecto hablaré luego, pero lo que quiero manifestar ahora es que esta primera entrega de la saga tiene concentradas muchas cosas que veremos más y mejor desarrolladas a lo largo de los demás libros.

He mencionado a Voldemort, protagonista indiscutible de la saga junto al propio Harry, pero un personaje que se me antoja un tanto secundario en La piedra filosofal. Sí, se habla muy por encima de cómo tiranizó el mundo de los magos y, sobretodo, se nos da una pequeña explicación de cómo cayó vencido la noche que quiso matar a Harry y no lo consiguió, pero luego Voldemort no aparece hasta el final y tampoco es que su intervención sea demasiado reseñable, aunque eso es culpa de la manera tan rápida en la que Rowling acaba este libro. El peso del villano recae casi todo el tiempo sobre Snape por las sospechas que tienen de él, aunque luego se demuestre que en realidad era Quirrel, pero creo que Voldemort realmente aquí es sólo un nombre que infunde terror entre los magos pero, al igual que Harry, poco sabemos de él de momento. En otras palabras, lo único reseñable de Voldemort es su propio nombre, pues en el pavor que desprenden los demás ante su sola pronunciación podemos ver que se trata de algo muy muy serio y chungo de lo que esperamos saber más en futuras entregas de la saga.

Otro personaje que destaca muy por encima de los demás en este libro es Dumbledore. De él se dice que es uno de los magos más poderosos, si no el que más. También se dice que es el único a quien Voldemort teme. La primera vez que Harry lo ve en persona (pues antes ya había oído hablar de él y había visto una foto en el cromo de la rana de chocolate que compra en el tren) es en el Gran Comedor durante la ceremonia inaugural del curso. Ahí ya le infunde cierto respeto a Harry. No volverá a verlo hasta la noche en la que descubre el Espejo de Oesed, momento en el que tanto a Harry como a mí se nos revela como alguien que encierra muchos misterios. Y si la memoria no me falla ahora, saldrá de nuevo en el final del libro, cuando Harry esté en la enfermería, intervención que me ha llamado poderosamente la atención y de la que más tarde hablaré. Por cierto, me reservo también para después una de las cosas más tronchantes tanto de los libros como de las películas, los pucherazos de Dumbledore.

Para terminar de hablar de personajes, no puedo dejar de hablar de los alumnos de Hogwarts, en especial del trío de amigos protagonista y de su archienemigo Draco Malfoy. Cualquier niño o adolescente que comience a leer La piedra filosofal, además de disfrutar de lo lindo con todos los detalles de este mundo mágico, enseguida empatizará con Harry, Ron y Hermione porque realmente en este libro no se alejan mucho de la edad de ese tipo de lector y son igual de novatos que éste en lo que a magia se refiere, por lo menos Harry y Hermione. Pero al igual que los protas del libro, el lector aprenderá rápido y el disfrute irá in crescendo. Por tanto, todo un acierto por parte de Rowling el tratar de captar a un público más juvenil desde un principio. Ya vendrán libros más oscuros, pero creo que, al igual que los protagonistas, los lectores también crecerán y se harán lo suficientemente maduros para afrontar la cruda realidad. La vida es así, tanto la real como la de esta saga.


Volviendo de nuevo a la historia, sobre el final he de decir que quizá es lo que menos me haya gustado de este libro. Como ya he dicho, Rowling lo resuelve todo de una manera demasiado rápida. De un plumazo nos quitamos el enfrentamiento con Voldemort porque Harry se desmaya y nosotros con él. Cuando volvamos a abrir los ojos estaremos en la enfermería y entonces se terminarán de cerrar todos los frentes que abre esta historia con una breve explicación de Dumbledore llena de omisiones, pero con detalles con los que relamernos si ya tenemos la ventaja de saber todo lo que vendrá después. Harry tiene muchas preguntas y Dumbledore le avisa de que no podrá contestárselas todas, al menos no completamente, y que si hay algo que no debe saber, entonces no se lo dirá porque no quiere mentirle. Pues bien, entre las muchas preguntas y respuestas hay una que me llamó mucho la atención y me hizo pensar que era una mentira, pero luego lo pensé y es posible que no fuera así como imaginé a priori. Me explico. Es cuando Harry le pregunta por Snape, pues cree que éste le odia. Entonces Dumbledore le dice que no le odia, lo que pasa es que odiaba al padre de Harry, James Potter, porque le había salvado la vida y por eso, al sentirse en deuda con él, había tratado de salvarle la vida a su hijo durante todo el curso al darse cuenta de que Quirrel no era de fiar. Pensé que esto era una mentira y encima muy grave si el director del colegio le había dicho al principio que no le iba a mentir. Pero entonces recordé que Snape no le confiesa lo de Lilly a Dumbledore hasta varios cursos después, creo que cuando Dumbledore tiene la mano negra por el anillo-horrocrux que se pone en el dedo. Vamos, que me colé, pero ¿veis? por eso precisamente estoy disfrutando la relectura de la saga, porque puedo debatir conmigo misma sobre muchos detalles que en una primera lectura se pasan por alto.

¡Ah! ¡Los pucherazos de Dumbledore! Por muy mal que nos caigan los de Slytherin (aunque en este libro no destacan tanto como malvados como en otros, solo cuando se enfrentan a Gryffindor en el partido de quidditch y ni aun así quedan como la mala gente que en realidad son en general) lo que no se puede hacer es cometer la tremenda injusticia que perpetra el director del colegio cuando les hace perder la Copa de Casas al final del libro. Sí, dándole puntos a Harry y Hermione, está en realidad devolviendo a Gryffindor los puntos que le fueron sustraidos cuando una vez fueron pillados por los pasillos a medianoche. Y vale, a Ron también le da la misma cantidad de puntos porque también ha defendido la piedra filosofal, pero con esto empatan a puntos las dos casas. El tongazo viene cuando Dumbledore se saca de la manga una cantidad de puntos ridícula para Neville Longbottom. Chico, si le vas a premiar, dale la misma cantidad que a los otros tres y así no canta tanto la Traviatta. Pero dándole menos y alegando algo que me parece tan pobre, pone de manifiesto un trato de favor horrible hacia la casa Gryffindor. ¡Pero que es el director del colegio! ¿Qué mensaje le está lanzando a todos esos alumnos de Slytherin que se han ganado todos esos puntos a lo largo del curso haciendo méritos? Es injusto a todas luces. Habría quedado mucho mejor si por premiar a los tres de la piedra filosofal llegan a empatar y por primera vez se comparte el premio, o si con los puntos que les da Gryffindor no alcanza la victoria pero les alegra saber que la han rozado y el curso que viene tienen que esforzarse más. No sé, cualquier cosa menos un tongazo que haga que un cuarto de alumnos del colegio se vuelva a sus casas con mal sabor de boca y maldiciendo con razón. Lo mejor/peor de todo esto es que se volverá a repetir en otros libros, por eso me hace tanta gracia y lo denuncio.


Me he ido por las ramas, hace dos párrafos estaba hablando del final y me he entretenido con los detalles. Pero ahora sí, retomando lo del final, para mí este libro resuelve su misterio, el de la piedra filosofal, de una manera acelerada y, además, un tanto inverosímil e infantil. Probablemente estos no sean los adjetivos que mejor definan lo que opino, así que me voy a explicar. Creo que este es un libro juvenil en toda regla, sigue unas pautas marcadas por este género, tales como el ir dejando pistas o detalles muy evidentes que luego formarán parte de la resolución del misterio principal. Además, dicha resolución será posible porque el trío protagonista reúne unas cualidades que luego serán clave. Me refiero a que las pruebas para rescatar la piedra filosofal requieren habilidades que ¡oh, qué casualidad! poseen Ron, Hermione y Harry. Sí, se puede argumentar que es que Dumbledore lo dispone todo así porque sabe que ellos acudirán al rescate porque son clave en esta historia y bla bla bla, pero esta resolución del misterio es de manual, el puzzle se termina de encajar entero cuando estos tres ponen su talento a disposición, no antes ni tampoco prescindiendo de alguno de ellos. Por cierto, que si somos sinceros, lo de la piedra filosofal en este libro sale más en el título de la obra que en el propio libro. Es la aventura más chichinabesca y sin importancia de toda la saga, porque realmente la relevancia en esta historia la tienen otras cosas. Le sacamos la parte de la piedra y creo que nos queda la misma novela que nos roba el corazón. De verdad, cuando leía y veía que quedaban escasas páginas y que todavía no habían entrado en busca de la piedra, empecé a sospechar que Rowling se estaba quitando de encima ese muerto y terminando deprisa y corriendo esa trama para meter más chicha mágica y esperanzadora al final y terminar así el curso en Hogwarts. ¡Si es que la celebración del final de curso ocupa más páginas que la resolución de lo de la piedra!


Desconozco si Rowling tenía pensado todo lo que vino después o simplemente probó a ver si un mundo mágico así tenía éxito en el mundo editorial, pero aunque la propuesta es increiblemente buena y ya tiene pinta de estar bastante bien pensada, no es una obra ambiciosa en el sentido más peyorativo del término, pues de serlo no habría tenido una resolución tan ligera como acabo de comentar. En el buen sentido de la palabra, sí es ambiciosa porque abre las puertas a un mundo repleto de detalles que despiertan nuestra curiosidad y la elevan a lo más alto, queremos más, mucho más. En fin, pese a todo, Harry Potter y la piedra filosofal es la puerta de entrada a un mundo del que no querremos salir nunca, es un libro que nos da mucho más de lo que nos podamos imaginar, porque nos brinda la posibilidad de soñar con que un mundo mágico es posible. Historia "principal" chichinabesca, sí, pero un derroche de imaginación brutal y una sensación muy emocionante como no la ha habido en ningún otro libro de la saga. Y con este espíritu soñador voy a despedirme de vosotros hasta el próximo post que escriba sobre Harry Potter y la cámara secreta. Esto no ha hecho más que empezar...


¡Hasta el próximo curso en Hogwarts!

martes, 28 de julio de 2015

Top Ten Tuesday #4 - Personajes amantes de los libros

¡Saludos, personajes!

Como hoy es martes (porque hoy es martes, ¿verdad? El verano me confunde...) toca Top Ten Tuesday. El TTT de hoy es Top Ten Characters Who Love Words que viene a traducirse por "Personajes amantes de los libros". Vamos, un ejercicio de metaliteratura en toda regla, personajes de libros que leen libros, como la lectora que les lee. Suena lioso y repetitivo, pero lo habéis entendido, ¿no? Pues allá vamos, aunque no sé si lograré hacer una lista de 10 personajes.


1. Matilda de Matilda, Roald Dahl


Ha sido ver esta mañana el TTT de hoy y venirme a la mente inmediatamente dos personajes, los que ocupan el número 1 y 2 de esta lista. Obviamente la primera es Matilda porque su libro fue el culpable de que me convirtiera en una devoradora de libros, Roald Dahl me cautivó de pequeña con esta obra y con Charlie y la Fábrica de chocolate. Pero es que pensándolo bien, el personaje de Matilda además era una devoradora de libros, encontraba en ellos paz, tranquilidad y un billete de ida hacia otros mundos dejando atrás su triste realidad. Igual eso de ella también me convirtió en amante de las letras. Menos mal que fue eso y no sus trastadas jejeje.

2. Hermione Granger de Harry Potter, J.K. Rowling


La empollona en ocasiones incomprendida de Hoghwarts. Le encantaba leer los libros que hiciera falta para sacar buenas notas y hacer sus trabajos. Probablemente la mayoría de los libros a los que hincó el diente en la Escuela de Magia fueran manuales, biografías y enciclopedias, pero este perfil de personaje tiene que ser amante de la literatura seguro, así que tiene un puesto honorífico en esta lista. 


A partir de ahora, voy a tener que tirar de memoria para dar con 8 personajes más. Aunque ahora estéis leyendo esto de seguido, creedme que lo que viene ahora me ha llevado mi tiempo pensarlo y escribirlo....

3. Liesel Meminger de La ladrona de libros, Markus Zusak


Si os cuento lo que viene a continuación y no habéis leído el libro, es probable que en cierto modo os esté haciendo spoiler, pero creo que es algo lógico por otra parte.... Liesel no sabe leer y aprende gracias a la paciencia de su padre de acogida. Al final, no para de leer libros que consigue en cierta biblioteca particular. Admirable lo que hace y la importancia de los libros en esta película.

4. Josephine March de Mujercitas, Louisa May Alcott


No he leído Mujercitas, pero desde pequeña he visto las dos adaptaciones cinematográficas de la obra de Alcott y me viene ahora a la cabeza una de las hermanas de la familia protagonista a quien le gustaba mucho leer y escribir. He tenido que tirar de Wikipedia para recordar su nombre. 

5. Tyrion Lannister de Juego de Tronos, George R.R. Martin


Confieso que este lo he visto en el blog del que he sacado el TTT de hoy, no se me ha ocurrido a mí. Pero sí he leído los libros de Juego de Tronos, así que estoy de acuerdo y por eso lo incluyo aquí. Porque llegados a este punto, me está costando encontrar personajes así en la literatura. De televisión tengo pensados unos cuantos como Lisa Simpson, Bella o Rory Gillmore, pero como este meme es literario, toca calentarse la cabeza un poco.

6. Bastian Baltasar Bux de La historia interminable, Michael Ende


¡Acabo de tener una revelación! Me he acordado del niño de La historia interminable, quien se esconde de los matones en un desván y se evade de la realidad con un libro. Amante de las letras es fijo, aunque sólo sepamos que ha leído este libro.

7. Alonso Quijano de Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes


El famosísimo Quijote era un fan de los libros de caballería, ¿no? ¡Pues a la lista que va! Por cierto, nunca he leído El Quijote y me encantaría hacerlo.

8. Daniel Sempere de La sombra del viento, Carlos Ruiz-Zafón


Estoy pensando en bibliotecas y ha venido a mi mente el Cementerio de los Libros Olvidados de la obra de Ruiz-Zafón. ¡Qué lugar más maravilloso! Desde luego que este libro me marcó muchísimo y es de mis favoritos. Tiene muchas cosas, pero ese Cementerio repleto de libros era una imagen de esas que te llenan, como la de la biblioteca de la Bestia en La Bella y la Bestia. Si os gusta leer, seguro que estáis poniendo la misma cara de tontos que tengo yo ahora jejeje


Y creo que la lista va a llegar a su fin porque no se me ocurre nada más y tampoco es plan de alargar esto demasiado. Seguro que luego me viene alguno importante a la cabeza y me tiro de los pelos por no haberlo mencionado, pero ahora mismo es lo que hay. Espero que os haya gustado la lista (incompleta) de hoy. ¿Habéis leído alguno de estos libros o sagas? Yo, menos Mujercitas y El Quijote, todos los demás sí. Os espero en los comentarios.

¡Hasta el próximo post!

martes, 7 de abril de 2015

Top Ten Tuesday #2

¡Saludos, personajes!

¡No sabéis lo que me alegra estar escribiendo este post! Sí, porque si estoy escribiendo, eso significa que estoy muchísimo mejor de salud. No sabéis los días tan malos que he pasado desde que comenzaron las vacaciones de Semana Santa, todos los días en cama y sin poder moverme. Parece que ha sido por culpa de una gastroenteritis peleona, pero todavía tengo que hacerme otras pruebas para descartar otras cosas. El caso es que hoy me encuentro tan bien que me he acordado de que hoy era día de TTT (Top Ten Tuesday). 


El tema de hoy, según el blog The Broke and the Bookish de donde es la idea original, es "Top ten characters you'd like to check in with", que traducido es "Los 10 personajes con los que te gustaría estar en contacto". La verdad es que la frase así tal cual está sujeta a muchas interpretaciones, por eso en el blog mencionado han explicado brevemente que se refieren a libros o sagas ya terminados y de cuyos personajes quisiéramos saber algo más, cómo les va la vida tras el cierre de la historia, años más tarde. ¿Lo pilláis más o menos? Pues, ¡empezamos!


1. Todos los personajes de la saga Harry Potter. Aunque el último libro ya nos avanzaba unos años en el futuro de los protagonistas, me encantaría saber qué fue de ellos con todo lujo de detalles. Y no sólo de ellos, sino de sus hijos también, cómo les va en Hoghwarts, cómo es su profe de Herbología (guiño guiño... es que no quiero soltar spoilers). Creo que esto es algo que todo lector de Harry Potter desea, algo que nos encantaría que J.K. Rowling hiciera, porque para mí no sería explotar su grandioso producto, sino darle a los fans lo que quieren. Además, confío plenamente en esta autora y creo que haría un gran trabajo, le saldría algo hecho con muchísimo cariño. Por cierto, también me encantaría estar en contacto con los personajes muertos pero suponiendo que no lo estuvieran, es decir, que Rowling no los hubiera matado en su día. Hay cierto personaje oscuro que muere por amor y cuya muerte sentí muchísimo....


2. Katniss y Peeta de Los Juegos del Hambre. Llamadme ñoña y cotilla, pero me encantaría asomarme por unas páginas y leer cómo es el futuro de ambos. Sí, también sé lo que les acontece, pero quiero regodearme en los detalles....

3. Lisbeth Salander de la saga Millennium. Si no me equivoco, van a sacar una cuarta entrega de la saga, así que tendremos Salander para rato. Personaje peculiar donde los haya, quiero saber cómo pasa el resto de su vida.

4. Matilda del libro del mismo nombre de Roald Dahl. ¿Qué es de mi heroina de infancia? ¿En qué se convierte cuando es mayor? ¿Su final feliz en el libro le proporciona una vida de ensueño de verdad? Si Roald Dahl siguiera vivo, ¡cómo me encantaría que escribiera una continuación de este personaje!

5. Max de Donde viven los monstruos. Este cuento me fascina porque en 4 páginas contadas condensa una historia preciosa sobre la libertad y sobre la infancia. Ya sé que al niño le espera la cena en casa a su regreso, pero me encantaría saber cómo fue su vida a partir de su regreso y si alguna vez volvió al lugar donde habitan los monstruos.


6. Liesel de La ladrona de libros. Conozco su futuro, pero me gustaría conocer los detalles y cómo fue su vida tras el horror vivido, cómo contribuyó a que el mundo fuera un lugar mejor.

7. Jane Eyre de la novela del mismo nombre de Charlotte Brontë. Mi heroina de la literatura clásica por excelencia. Durante los años de universidad tuve que leer muchas obras y casi todas por obligación. Esta fue una bendita obligación porque me encantó, a pesar de mis prejuicios al verla una novela tan larga. Todo lo que le ocurría a su protagonista me interesaba muchísimo, así que me encantaría acompañarla hasta el final de sus días.

8. Los niños de El señor de las moscas de Golding. No se me ocurren más personajes que meter en la lista así que estaba mirando listas de libros que he leído y he visto este. ¿Por qué no? El final del libro nos deja claro que estos niños han perdido su inocencia, por lo tanto, ¿qué tipo de adultos llegan a ser? Sería un poco duro ver esto y realmente no quiero saberlo, pero a ojos de la psicología sería algo interesante.

9. ¡Se me olvidaba este! Charlie de Charlie y la Fábrica de chocolate de Roald Dahl. En realidad sería su vida tras Charlie y el gran ascensor de cristal. No recuerdo muy bien qué sucede en este último libro, pero el caso es que me encantaría ver cómo Charlie crece, se hace un hombre y cómo lleva esa fábrica tan peculiar. ¿Seguirá teniendo la ayuda de los Oompa Loompas?

10. Los protagonistas de Watchmen de Alan Moore, los que quedan con vida, quiero decir. ¿Cómo siguen adelante sus vidas después de lo que han hecho? ¡Qué cómic más tremendo! Estoy deseando volver a leerlo y volver a ver la peli.


Y hasta aquí el Top 10 de hoy. He tenido que echar mano de listas de cara al final porque no recordaba títulos que había leído. Mala memoria la mía... En fin, espero que os haya gustado.

¡Hasta el próximo post!