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domingo, 19 de octubre de 2014

Cómic: Marvel Gold. El asombroso Spiderman 1


Este post también podría llevar por título, "mi incursión en el mundo Marvel". Lo he dicho muchas veces, yo soy más de DC, los cómics de las colecciones que sigo y compro son de esa editorial: Batman, Green Lantern, La Liga de la Justicia, etc. Sólo ha habido una excepción desde siempre que me ha hecho asomar la cabeza a Marvel y esa ha sido Spiderman. Para mí éste es un superhéroe que puede medirse más o menos con Batman, personaje y serie de DC de los que soy muy fan y que creo que Marvel no ha superado todavía, que me perdonen los marvelitas. El caso es que de Spiderman me encantan sus villanos, como pasa con la serie del caballero oscuro. Para mí ambos personajes guardan ciertas similitudes, pero es por sus villanos por los que caigo rendida a sus pies, pues además los conozco desde largo. No es esta la primera vez que leo Spiderman, ya lo hacía de mucho más jóven cuando Planeta sacó un coleccionable de dicho personaje. No llegué a comprar muchos, creo que tan sólo 5 o 6 números, pero los leía una y otra vez. Además, también veía la serie animada que hicieron en los 90 creo que en Antena 3, así que me conocía muy bien a este jovencito Peter Parker y a los numerosos villanos con los que iba enemistándose.

Recientemente estuve viendo la trilogía del Spiderman de Tobby Maguire y las dos películas nuevas con el otro actor cuyo nombre no recuerdo y me entraron muchas ganas de leerme los cómics. Leí unos cuantos online, pero como aquello me estaba gustando y encima lo estaba leyendo desordenadamente, decidí bajar a la tienda de cómics y compré el volúmen de 600 páginas que da título a este post. La experiencia con su lectura me ha encantado, pues he descubierto muchísimas cosas nuevas que no sabía. 

Este primer volúmen recupera los primeros 19 números del personaje, con algún especial y anual. Este es el origen original, valga la redundancia, del superhéroe arácnido, al que ahora llamo "viejo Spidey", pues Stan Lee emplea mucho esos términos en lo que he podido leer. El caso es que, como decía antes, he aprendido un montón cosas que no sabía y me han resultado muy interesantes. Tenemos aquí a un muchacho empollón, que sabe mucho de química, pero que para nada es el pardillo integral que en otras obras de Spiderman he podido ver. Además, con el tiempo y con el subidón de autoestima que le proporciona su alter ego, el tío es un ligón de cuidado, le gusta que las chicas le adulen. Y aunque lo vemos al pobre sufriendo porque no quiere hacer daño a ninguna, la verdad es que si sus hormonas no hablaran por él no la cagaría tanto, porque la caga. Otra cuestión a señalar es el tremendo pique que tiene con el Hombre Antorcha de Los 4 Fantásticos, saltan chispas y nunca mejor dicho.



En cuanto a personajes, en este tomo se nos presenta al entorno más cercano de Peter Parker, es decir, su familia (su fallecido tío Ben y su tía May), sus compañeros de instituto (Flash Thompson y su novia Liz) y sus compañeros de trabajo (el jefe, Jameson; y su secretaría, Betty Grant). De entre estos secundarios, destaco el afán de Flash por ridiculizar a Peter y al mismo tiempo ser un fanático de Spiderman, esa especie de trío amoroso entre Liz, Betty y Peter; y la obsesión de J.J. Jameson por hablar mal de Spiderman y tratar de desenmascararlo, los editoriales y titulares de su periódico al respecto te hacen reir bastante. Por cierto, se menciona en varias ocasiones a Mary Jane Watson, pues la tía May y su vecina están empeñadas en organizarles una cita a ciegas que nunca llega a los dos. Por último, también en este tomo encontramos la génesis de los grandes antagonistas de esta saga, como son el Dr Octopus, Electro, Misterio, etc y también pinceladas de quien será uno de los mayores enemigos de Spiderman: el Duende Verde. De momento todo lo que sabemos sobre este personaje es que es un hombre normal y corriente con un traje, no conocemos más. En definitiva, una buena presentación de los personajes clave de esta serie, con más trasfondo del que podríamos imaginar a priori.


Desde luego que Stan Lee hizo un gran trabajo de guión, y Steve Ditko supo plasmar muy bien esas ideas en el papel. La creación de Spiderman fue obra de ambos autores y les debemos mucho a los dos, cada uno en lo suyo. Acompañando las páginas de cómic encontramos también varios prólogos de los propios autores y del editor español de este volúmen comentando aspectos de la publicación de Spiderman o de cómo salieron sus ideas y cómo fueron los comienzos de un superhéroe que de ser por los mandamases de la editorial jamás hubiera visto la luz o hubiera llegado a ser el éxito en el que se convirtió. A través de esas páginas escritas he sabido que gracias al empeño de Stan Lee y a la medio treta que hizo al publicar el primer número, Spiderman llegó a donde está hoy. Y es que esa primera carta de presentación del personaje se publicaría en una revista que tenía los días contados, Amazing Fantasy. De esta manera, si el número no tenía éxito, tampoco pasaría nada; pero si sucedía todo lo contrario, entonces podrían incluso salvar la revista. Fue de esta manera como consiguió Stan Lee convencer a sus jefes para esa primera publicación y, dado el rotundo éxito, consiguió que el personaje tuviera su propia cabecera en la editorial y empezara a publicarse como "El asombroso Spider-Man". También me resultó curioso leer que en esos primeros tiempos Stan Lee quiso que se escribiera el nombre del superhéroe con un guión enmedio, pues junto podía crear confusión al leerlo algunos como "Superman". De todas maneras, el invento acabó bien pronto, porque incluso a él se le escapaba de vez en cuando escribirlo todo junto. Por último, otra de las curiosidades que quisiera resaltar de este volúmen es la caracterización de Spiderman. Los primeros bocetos del personaje los dibujó Jack Kirby, pero el diseño del traje no terminó de convencer a Stan Lee, quien entonces encargó el trabajo a Steve Ditko y quedó maravillado con el resultado. Es a Ditko a quien debemos la apariencia que tiene Spiderman, porque el otro era muy feo. Eso sí, en esta época Spiderman llevaba telarañas en los sobacos, como si fueran alas para planear. Resultan muy feas, menos mal que años más tarde el que tomara el relevo decidió quitarlas.

En fin, hasta aquí puedo contar. He disfrutado muchísimo con esta lectura. Los cómics de ahora tienen unos dibujos impresionantes y todas las hojas están llenas de color, pero este estilo de los años 60 y anteriores se hace querer también. El cómic evoluciona y a pasos agigantados, pero eso no quiere decir que cada obra tenga su momento de lectura. Con este volumen te das cuenta de que los cómics, sean de la época que sean, siempre van a transmitirte algo y atrás deben quedarse esos prejuicios que podamos tener. Ya he comenzado a leer el segundo volumen que continúa las entregas leídas en este. ¡La fiebre arácnida se ha desatado en mí!



¡Hasta el próximo post!